jueves, 16 de julio de 2020
¿Por qué especializarse en compras y logística?
¿Qué es la
gestión de compras?
¿Qué es la
gestión de la logística empresarial?
Podríamos decir que la gestión logística empresarial es un campo
bastante amplio en cuanto a las actividades que engloba. Estas actividades que
se encuentran dentro de la logística empresarial son:
Necesidad de
profesionales en compras y logística
miércoles, 15 de julio de 2020
Oasis que no es un espejismo, existe en
Perú y a falta de camellos… ¡buggies!
Después
de algo más de cuatro horas de viaje en carro desde Lima, Las nubes son cada
vez más espesas y de a poco atiborran el cielo en el sur de Perú. El paisaje cambia
por completo y ahora apenas si se alcanza a ver el Sol. Solo es visible un mar
de arena de dunas ondulantes.
En
las entrañas del desierto costero del Pacífico, en el departamento de Ica, el
destino es el famoso “Oasis de América”.
Como si
fuera una historia sacada de “Las mil y una noches”, un increíble oasis se
avizora en el horizonte. Es el oasis de Huancachina.
Un
puñado de casas, hoteles y restaurantes rodean este espejo de agua verdosa de
algo menos de una hectárea de superficie.
A
la distancia, como custodiando a este asombroso oasis, buggies… Decenas de
ellos.
Una
vez que las palpitaciones se restablecen y la emoción de ver este
extraordinario fenómeno nos da un respiro, no se tarda en conocer la historia
que se esconde detrás.
Hace
más de un siglo que el lugar es una atracción que reúne a peruanos y
extranjeros de todo el mundo.
El
hotel Mossone, un pintoresco edificio de estilo neocolonial, es parte de la
historia viviente del lugar y prueba de lo que fue la época de oro de este
oasis a principios del siglo XX.
Hace
unos años la laguna comenzó a secarse y un puñado de solidarios soñadores, nos
referimos al grupo Oasis y a la fundación Salvemos Huacachina, se puso manos a
la obra para resolver el problema. “Se logró presentar un proyecto para hacer
bombeos del agua del subsuelo para que el agua no se secara”, comenta María
Elena Cabrera, presidente de la comisión de la laguna de Huacachina. Gracias a
su iniciativa, hoy día la laguna continúa en buen nivel de agua y atrayendo miles
de visitantes.
Por
supuesto, aquí la leyenda también dijo presente. El relato cuenta que una
princesa de estirpe incaica llamada Huincca China había pactado con una deidad que
nunca se enamoraría de un humano. Pero un día un cazador la vio, quedó
perdidamente enamorado y comenzó a seguirla. Al tratar de escapar, la joven
desgarró su vestido y los retazos se convirtieron en una gran sábana de arena,
que representa al desierto. También se le cayó su espejo que, al partirse, se
convirtió en laguna. Fue así como la doncella se transformó en sirena y aún
continúa viviendo en las profundidades de la laguna.
Los
visitantes pueden disfrutarla navegando en pequeñas embarcaciones a remo, pedal
y, aquellos que se animen a más —y no le teman a las sirenas—, pueden hacerlo
hasta nadando.
Pero
el desierto, lejos de ser monótono y sin atractivos, ofrece tanto interés como
el oasis mismo.
“Los
turistas nos visitan no solamente por el oasis si no por los deportes de
aventuras que manejamos aquí”, afirma orgulloso Luis Challcha, conductor de
buggies de la empresa Mytriperu. En temporada alta, hasta 100 de estos
vehículos pueden colmar estas fantásticas dunas que van de los 100 a los 500
metros de altura. Los motores rugen por el lugar pero no logran silenciar los
gritos de los turistas que experimentan una aventura al estilo montaña rusa.
Pero
la experiencia desierto extremo no se queda allí. Cuando los motores se apagan,
la adrenalina se inflama con la práctica de sandbording. Esta disciplina es
furor entre los turistas amantes de la acción y la aventura. La suave arena del
desierto de Huancachina no podría ser mejor para surfear sus dunas. Es posible
hacerlo en tablas artesanales hechas especialmente en madera. La experiencia es
simplemente extraordinaria.
El
día se acaba y cae el sol en Huancachina.
Inspiradores
de decenas de fábulas y cuentos, los oasis ya son, de por sí, mágicos e
inigualables. Pero el de Huancachina, en Ica, Perú, tiene este doble atractivo.
Su encantadora laguna y esta nueva pasión que genera sus dunas.
Huacachina
significa: la mujer que llora por su amor perdido, en lengua quechua. Pero, tal
vez, a quienes se le caerá una lágrima, serán aquellos turistas que tuvieron la
suerte de visitarlo y ya deben partir.
Por
qué revistas como ‘Nature’, ‘Science’ y ‘Cell’ hacen daño a la ciencia.
RANDY
SCHEKMAN,
El premio Nobel de
Medicina, protesta contra el sistema de publicaciones en el mundo de la
investigación
Soy científico. El
mío es un mundo profesional en el que se logran grandes cosas para la
humanidad. Pero está desfigurado por unos incentivos inadecuados. Los sistemas
imperantes de la reputación personal y el ascenso profesional significan que
las mayores recompensas a menudo son para los trabajos más llamativos, no para
los mejores. Aquellos de nosotros que respondemos a estos incentivos estamos
actuando de un modo perfectamente lógico —yo mismo he actuado movido por
ellos—, pero no siempre poniendo los intereses de nuestra profesión por encima
de todo, por no hablar de los de la humanidad y la sociedad.
Todos sabemos lo
que los incentivos distorsionadores han hecho a las finanzas y la banca. Los
incentivos que se ofrecen a mis compañeros no son unas primas descomunales,
sino las recompensas profesionales que conlleva el hecho de publicar en
revistas de prestigio, principalmente Nature, Cell y Science. Se supone que
estas publicaciones de lujo son el paradigma de la calidad, que publican solo
los mejores trabajos de investigación. Dado que los comités encargados de la
financiación y los nombramientos suelen usar el lugar de publicación como
indicador de la calidad de la labor científica, el aparecer en estas
publicaciones suele traer consigo subvenciones y cátedras. Pero la reputación
de las grandes revistas solo está garantizada hasta cierto punto. Aunque
publican artículos extraordinarios, eso no es lo único que publican. Ni tampoco
son las únicas que publican investigaciones sobresalientes.
Estas revistas
promocionan de forma agresiva sus marcas, de una manera que conduce más a la
venta de suscripciones que a fomentar las investigaciones más importantes. Al
igual que los diseñadores de moda que crean bolsos o trajes de edición
limitada, saben que la escasez hace que aumente la demanda, de modo que
restringen artificialmente el número de artículos que aceptan. Luego, estas
marcas exclusivas se comercializan empleando un ardid llamado “factor de
impacto”, una puntuación otorgada a cada revista que mide el número de veces
que los trabajos de investigación posteriores citan sus artículos. La teoría es
que los mejores artículos se citan con más frecuencia, de modo que las mejores
publicaciones obtienen las puntuaciones más altas. Pero se trata de una medida
tremendamente viciada, que persigue algo que se ha convertido en un fin en sí
mismo, y es tan perjudicial para la ciencia como la cultura de las primas lo es
para la banca.
Es habitual, y
muchas revistas lo fomentan, que una investigación sea juzgada atendiendo al
factor de impacto de la revista que la publica. Pero como la puntuación de la
publicación es una media, dice poco de la calidad de cualquier investigación
concreta. Además, las citas están relacionadas con la calidad a veces, pero no
siempre. Un artículo puede ser muy citado porque es un buen trabajo científico,
o bien porque es llamativo, provocador o erróneo. Los directores de las
revistas de lujo lo saben, así que aceptan artículos que tendrán mucha
repercusión porque estudian temas atractivos o hacen afirmaciones que
cuestionan ideas establecidas. Esto influye en los trabajos que realizan los
científicos. Crea burbujas en temas de moda en los que los investigadores
pueden hacer las afirmaciones atrevidas que estas revistas buscan, pero no
anima a llevar a cabo otras investigaciones importantes, como los estudios
sobre la replicación. En casos extremos, el atractivo de las revistas de lujo
puede propiciar las chapuzas y contribuir al aumento del número de artículos
que se retiran por contener errores básicos o ser fraudulentos. Science ha
retirado últimamente artículos muy impactantes que trataban sobre la clonación
de embriones humanos, la relación entre el tirar basura y la violencia y los
perfiles genéticos de los centenarios. Y lo que quizá es peor, no ha retirado
las afirmaciones de que un microorganismo es capaz de usar arsénico en su ADN
en lugar de fósforo, a pesar de la avalancha de críticas científicas.
Hay una vía mejor,
gracias a la nueva remesa de revistas de libre acceso que son gratuitas para
cualquiera que quiera leerlas y no tienen caras suscripciones que promover.
Nacidas en Internet, pueden aceptar todos los artículos que cumplan unas normas
de calidad, sin topes artificiales. Muchas están dirigidas por científicos en
activo, capaces de calibrar el valor de los artículos sin tener en cuenta las
citas. Como he comprobado dirigiendo eLife, una revista de acceso libre
financiada por la Fundación Wellcome, el Instituto Médico Howard Hughes y la
Sociedad Max Planck, publican trabajos científicos de talla mundial cada
semana.
Los patrocinadores
y las universidades también tienen un papel en todo esto. Deben decirles a los
comités que toman decisiones sobre las subvenciones y los cargos que no juzguen
los artículos por el lugar donde se han publicado. Lo que importa es la calidad
de la labor científica, no el nombre de la revista. Y, lo más importante de
todo, los científicos tenemos que tomar medidas. Como muchos investigadores de
éxito, he publicado en las revistas de renombre, entre otras cosas, los
artículos por los que me han concedido el Premio Nobel de Medicina, que tendré
el honor de recoger mañana. Pero ya no. Ahora me he comprometido con mi
laboratorio a evitar las revistas de lujo, y animo a otros a hacer lo mismo.
Al igual que Wall
Street tiene que acabar con el dominio de la cultura de las primas, que fomenta
unos riesgos que son racionales para los individuos, pero perjudiciales para el
sistema financiero, la ciencia debe liberarse de la tiranía de las revistas de
lujo. La consecuencia será una investigación mejor que sirva mejor a la ciencia
y a la sociedad.
martes, 14 de julio de 2020
El muro que
detuvo a Donald Trump, por ahora
El presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, pensó que con jueces más conservadores en la
Corte Suprema iba a tener la justicia a su favor, pero un hombre se encargó de
mostrarle que nombró jueces, no títeres. En una corte conservadora, los
liberales han ganado más de lo que se pensaba. Al menos por ahora.
El máximo tribunal,
cuyo término culminó el jueves de la semana pasada, fue protagonista de los
titulares en el último mes tras haber tomado decisiones en cuanto a la
migración, el aborto, los derechos de
la comunidad LGBT, la
libertad religiosa y, aún más importante, sobre el mismo Donald Trump, quien en
su último evento de campaña presumió de haber puesto a dos jueces conservadores
en el tribunal, creyendo que con ello había inclinado la balanza de la justicia
a su favor y con los que pretendía iniciar su revolución conservadora en el
país. Hasta ahora no ha sido lo que esperaba y va apilando derrotas que son
decepcionantes para sus votantes republicanos.
En su última derrota,
Trump reclamó que debía tener “inmunidad absoluta” frente a quienes estaban
tratando de investigar su declaración de impuestos, pues continúa tratando de
ocultar esta información al público, a pesar de que prometió mostrar el
documento en su campaña de 2016. Pero los jueces de la Corte Suprema,
incluyendo a Neil M. Gorsuch y Brett Kavanaugh (los nombrados por Trump),
señalaron el jueves que el presidente había sobrepasado sus límites y le
recordaron que “no está por encima de la ley” y que “no es inmune al proceso
penal ordinario”.
Fue una decisión
agridulce, pues, aunque le dio la posibilidad al fiscal de Manhattan de
investigar las finanzas de Trump para ver si violó las leyes de gastos de
campaña, la revelación pública del historial financiero del presidente no se
hará antes de las elecciones, lo que le evita un escenario electoral adverso al
candidato republicano. Sí, Trump perdió, pero aún consiguió lo que quería:
tiempo.
“Puede ser una decepción para muchos
analistas, dadas las altas probabilidades de que los documentos contengan
información que podría perturbar incluso a los partidarios de Trump. (Por
supuesto, no es que haya una escasez de razones para votar en contra de él,
particularmente dado su manejo de la crisis COVID-19). Sin embargo, las
decisiones representan victorias: indican que Trump no ha desfigurado por completo
a la Presidencia ni ha borrado los límites que la Constitución le impone”,
destaca Amy Davidson Sorkin, colaboradora de The New Yorker.
De fondo, así haya
sido a medias, esta fue una derrota legal para el presidente y, para muchos,
una victoria de la democracia.
“El hecho de que un
tribunal conservador que incluyera a dos de sus propios jueces nombrados
aplastara tan decisivamente el reclamo expansivo del poder constitucional de un
presidente republicano sirvió como un recordatorio de que las prerrogativas
institucionales aún importan en Washington, incluso en un momento de partidismo
extremo. La Corte sigue siendo ampliamente conservadora en asuntos importantes
como la libertad religiosa, pero en casos de derechos de los homosexuales,
migración, aborto y ahora en el poder Ejecutivo, ha desafiado al presidente
repetidamente en las últimas semanas”, escribió por su parte Peter Baker, jefe
corresponsal en la Casa Blanca de The New York Times.
La fortaleza actual de
la Corte se debe a la independencia y cautela del presidente del tribunal, John
Roberts, quien logró amortiguar el panorama de partidismo y
supremacía conservadora que se presumía habría en la sala con la inclusión de
los últimos dos jueces nominados por Trump.
En un gran porcentaje
de los casos que manejó el tribunal, el juez Roberts terminó siendo “la
mayoría” y gracias a ello pudo controlar quién escribía casi todas las
opiniones de la Corte, lo que les cerró el camino a los pronunciamientos
radicales y “fallos maximalistas”. Fue gracias a esto también que hubo
victorias y derrotas tanto para los liberales como para los conservadores,
pero, sobre todo, decisiones basadas en un estudio de la ley en lugar de
posiciones ideológicas.
El juez Roberts se
sumó al bloque liberal para poner fin a la ley que restringía el aborto en
Luisiana, votó en contra del plan para eliminar el programa de Acción Diferida
para los Llegados en la Infancia (DACA) y se unió a una opinión sobre la ley
federal de derechos civiles para proteger a los trabajadores de la comunidad LGBT,
lo que cambiará la forma en que vivirán y trabajarán más de siete millones de
personas gais, lesbianas y transgénero en el país. Pero también ha fallado a
favor de los conservadores en casos relacionados con la libertad religiosa,
dentro de los que destacan la limitación de la cobertura de anticonceptivos,
una iniciativa de Barack Obama.
El presidente del
tribunal puso un muro a las pretensiones del presidente, enseñándole el valor
de la ley y los procesos, y que no puede hacer lo que quiera. Esa es precisamente
la razón por la que Trump ha perdido en la Corte: porque quiere abusar del
poder Ejecutivo, pero en la persecución de ese objetivo ha llevado procesos
inadecuados que evidencian su desprecio por la ley.
La Corte, en palabras
de Neal Katyal y Joshua Geltzer, escritores de The Atlantic,
reafirmó un principio fundamental que Trump no entiende: “Que el poder
Ejecutivo debe tener razones legítimas y no arbitrarias para sus acciones... En
última instancia, eso es precisamente lo que está en juego mientras Trump sea
presidente. Si la ley importa, si construir un registro y considerar hechos y
proporcionar razones honestas importan, entonces Trump seguramente seguirá
perdiendo”, señalan Katyal y Geltzer.
Pero ese muro puede no
ser tan resistente para el futuro. Aunque el tribunal tuvo un enfoque
independiente y medido en este término, hay decisiones que pueden no sobrevivir
en el siguiente período. En el caso del aborto, Roberts ajustó su decisión
basándose en precedentes legales recientes, pero según le dijo Barbara McQuade,
profesora a la Universidad de Míchigan, a The Hill, el juez “parecía estar
telegrafiando a los opositores del aborto que deberían volver a intentar
limitarlo usando un tipo diferente de restricción donde la Corte no esté
limitada por precedentes”.
El DACA sobrevivió, pero
por un error de papeleo que el gobierno de Trump puede corregir para el futuro.
Y así también hay grietas para otros temas decisivos como el programa Obamacare
y los derechos de la comunidad LGBT. Por otro lado, también hay que destacar
las victorias de la derecha religiosa y los portadores de armas.
“Esta sigue siendo una
Corte Suprema extremadamente conservadora… Una explicación parcial de las
victorias liberales de este término es que los defensores conservadores se
adelantaron a sus victorias… Mientras el panel actual de nueve jueces de la
Corte se siente, los conservadores tienen mucho qué ganar, y los liberales
tienen mucho qué temer. La lección de este último mandato no es que la Corte
sea liberal; es que los conservadores no pueden esperar ganar cada caso que
traen, sin importar cuán débiles sean sus argumentos”, señala Ian Millhiser,
analista de Vox
lunes, 13 de julio de 2020
¿Cuáles son los superpoderes de las
moscas?
Lo miremos por donde lo miremos el mundo de
los insectos es un cajón lleno de sorpresas. Por una parte componen el grupo
animal con mayor número de especies, se han descrito en torno a un millón, por
otra está su antigüedad, se piensa que aparecieron en el Devónico, hacer unos
cuatrocientos millones de años.
En cuando a su adaptación, a estos animales
les encontramos en todos los ambientes, tanto terrestres -desde el Ecuador
hasta los polos- como acuáticos, bien marinos o de aguas dulces.
Despreciemos al resto de los insectos y
detengámonos por un instante en el apasionante universo de las moscas. Unos
dípteros que disfrutan de ciertas habilidades que ya nos gustarían a los
humanos.
Desafían la gravedad y caminan
por los techos
Por una parte son capaces de burlar las leyes
de la gravedad y caminar por techos y paredes satinadas. ¿A quién no le
gustaría disfrutar de este superpoder? Esto lo consiguen gracias a que las
moscas tienen entre sus uñas unas almohadillas peludas dotadas de ciertas
sustancias adhesivas.
Estas almohadillas, que se conocen como
púlvilos, les permiten desplazarse con absoluta impunidad ante la atónita
mirada de sus enemigos, entre los cuales se incluye el Homo sapiens.
Cuando abandonan el techo nos deslumbran con
sus portentosos giros acrobáticos y con la posibilidad de realizar frenadas en
seco. Dos destrezas que realizan gracias a una pareja de halterios, dos alas
modificadas en forma de maza y que actúan a modo de giroscopios. Gracias a
ellas reciben, en todo momento y de forma precisa, las coordenadas espaciales.
Para poder realizar las piruetas aéreas están
provistas, además, de pequeños músculos –representan menos del tres por ciento
de toda la musculatura- y de un tórax enormemente flexible, con el que
consiguen una mayor eficiencia aerodinámica.
Precisamente estas características son las que
han llamado la atención de algunos ingenieros que trabajan en el desarrollo de
microvehículos aéreos.
Observan el mundo a cámara
lenta
¿Quién no ha sentido frustración cuando ha
intentado capturar una mosca con la mano? La clave está en que perciben el
mundo a cámara lenta. Nuestros ojos y los de las moscas registran imágenes
estáticas y las envían al cerebro en forma de destellos.
Se estima que nuestros ojos envían sesenta
destellos por segundo, cuatro veces superior al de las tortugas, pero muy lejos
del registrado por las moscas. Se calcula que envían a su cerebro doscientos
cincuenta destellos cada segundo. En otras palabras, las moscas son capaces en
dividir en cuatro un “tic” de los nuestros.
Esto es lo que se conoce técnicamente como el
ritmo de fusión del parpadeo, que se podría definir cómo de rápido se enciende
y se apaga una luz antes de que se perciba como una luz continua.
La joya de la ingeniería
evolutiva
Su cuerpo se encuentra recubierto por unos
pelos denominados sedas sensoriales a través de los cuales reciben del medio
ambiente información relacionada con la humedad, el viento, y la temperatura ya
que disponen de un termómetro, un higrómetro y un anemómetro.
De todas formas si tuviéramos que ensalzar una
parte de su esqueleto sería la bisagra del ala, posiblemente la articulación
más compleja que ha diseñado la naturaleza, lo cual ha requerido más de
trescientos millones de refinamiento evolutivo, y que permite a estos insectos
desplazar el aire mientras vuelan.
Por todos es sabido que las tormentas les
sientan fatal y que se vuelven “insoportables”, ya que se posan continuamente.
Esto tiene también su explicación científica.
Cuando se aproxima una borrasca la presión
atmosférica desciende y el aire es menos denso y desplazan menos cantidad de
aire, es decir, les cuesta más trabajo batir las alas y volar, teniendo que
posarse más a menudo
viernes, 10 de julio de 2020
Una bola de
fuego procedente de un asteroide se vio la noche del 5 de julio por toda
España.
Una roca procedente de un
asteroide impacta contra la atmósfera y genera una bola de fuego sobre
Madrid y Toledo. El fenómeno ha sido registrado desde el
Complejo Astronómico de La Hita (Toledo) y ha podido ser visto desde todo el
país. La roca entró en la atmósfera a 72 mil kilómetros por
hora.
A las 0.58 (hora local peninsular) del 5 de julio, desde todo el
país ha podido verse cómo una brillante bola de fuego cruzaba rápidamente el
cielo nocturno. El fenómeno, que llegó a ser casi tan luminoso como la Luna
llena, se produjo al entrar en la atmósfera terrestre una roca
procedente de un asteroide a gran velocidad y pudo ser grabado por los
detectores que la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa opera en el
Complejo Astronómico de La Hita.
tos detectores trabajan en el marco del Proyecto SMART, que se desarrolla
desde el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) con el objetivo de
monitorizar continuamente el cielo para registrar y estudiar el impacto contra
la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema
Solar.
Este fenómeno ha sido analizado por el investigador
responsable del Proyecto SMART, el astrofísico José María
Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Este análisis ha
permitido determinar que la roca que originó esta bola de fuego entró en la
atmósfera a unos 72 mil kilómetros por hora sobre el noreste de la provincia de
Toledo. Debido a esta elevada velocidad, el brusco rozamiento con el aire hizo
que la roca se volviese incandescente a una altura de unos 81 kilómetros sobre
el nivel del suelo, generándose así una bola de fuego casi tan brillante como
la Luna llena.
Fue precisamente su gran luminosidad lo que provocó que el fenómeno
pudiera verse desde más de 400 kilómetros de distancia. La bola
de fuego avanzó en dirección noroeste y sobrevoló el sur de la Comunidad de
Madrid, extinguiéndose a una altitud de unos 34 kilómetros sobre la localidad
de Fuenlabrada. El estudio realizado ha podido determinar también que la roca
se desintegró totalmente en la atmósfera, por lo que ningún fragmento consiguió
llegar al suelo.
miércoles, 8 de julio de 2020
La Tierra se
frena y alcanza hoy su velocidad mínima de todo el año
Sobre la superficie de la
Tierra todo parece muy tranquilo, pero en realidad absolutamente cualquier cosa
que podamos observar se mueve a una velocidad de vértigo. ¿Cuán rápido se mueve
nuestro planeta? Tal como Rhett Herman, profesor de la Universidad de
Radford, en Virginia (Estados Unidos), depende de con qué se compare.
Para empezar el planeta está girando sobre sí mismo y dando paso a
los días y a las noches. Dado que el planeta completa una vuelta completa cada
23 horas, 56 minutos y un poco más de cuatro segundos, la velocidad de la superficie, en el Ecuador,
ronda los 1.609 kilómetros por hora. Pero hay muchos más
movimientos.
También podríamos considerar
que el sistema solar se mueve alrededor de la galaxia a una velocidad de unos 828.000 kilómetros por hora o que la
propia galaxia viaja hacia el Gran Atractor, a una velocidad de 3.600.000
kilómetros por hora.
Pero este 4 de julio es un día especial por otro motivo.
Exactamente a las 13.34 (CEST, hora peninsular española) el planeta ha alcanzado el afelio,
es decir, en el punto más alejado del Sol en su órbita. A esa hora, la Tierra
se ha colocado a una distancia de 152.095.295 kilómetros, unos 2,5 millones más
que la distancia media y cinco más que en el punto más cercano al Sol, o
perihelio, que ocurrió el pasado 5 de enero,
En contra de lo que se pueda
pensar, la órbita de la Tierra no es una circunferencia, sino una elipse
(aunque muy parecida a una circunferencia, en la que la distancia al Sol apenas
oscila en un 3%). ¿Cómo se traduce eso en velocidades?
Tal como describió
Kepler con su segunda ley, la Tierra acelera cuando se
acerca al Sol y disminuye su velocidad cuando se aleja. ¿Cuánto? La velocidad
media del planeta es de 107.208 km/h, pero hoy, en el punto más lejano
(afelio), es de 105.444, mientras que en el más cercano (perihelio) es de
109.044 kilómetros por hora.
Ni el cambio de velocidades ni de distancias es visible, ni
tampoco influye en las estaciones, como pudiera parecer (de hecho, el verano en
el hemisferio norte llega cuando la Tierra está más alejada del Sol). En vez de
eso, las estaciones ocurren a causa de
la inclinación del eje de la Tierra y por el hecho de que
en cada época un hemisferio es más iluminado que el otro.
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