miércoles, 28 de diciembre de 2011

Empleados de Volkswagen logran jornada de ocho horas

(Reuters/EP) El fabricante de automóviles Volkswagen  ha acordado dar a sus trabajadores un descanso de los correos electrónicos que llenan las bandejas de entrada de sus dispositivos BlackBerry a deshoras.
La mayor automotriz de Europa y el organismo que representa a sus trabajadores han acordado desactivar la función del correo electrónico durante la noche, dijo un portavoz de la compañía, confirmando una información publicada en un diario alemán.
Los trabajadores sólo reciben correos electrónicos desde media hora antes de que inicien su jornada laboral hasta media hora después de que finalice, pero podrán continuar recibiendo y haciendo llamadas.
El diario Wolfsburger Allgemeine Zeitung citó esta semana al miembro del comité de empresa Heinz-Joachim Thust, quien dijo que 1.154 empleados en seis plantas de Volkswagen en Alemania tienen un teléfono avanzado suministrado por la compañía.
El comité de empresa trataba de evitar cualquier expectativa de que los empleados deberían estar localizables a todas horas, gracias a los dispositivos, algo que puede aumentar el riesgo de fatiga, un síndrome psicológico que algunos estudios han dicho que causa casi 10 millones de días de baja al año en Alemania.
Hasta el momento, la respuesta a la decisión de desactivar los correos electrónicos por la noche ha sido muy positiva, dijo Thust a Wolfsburger Allgemeine Zeitung.

lunes, 12 de diciembre de 2011

EXPLOTACIÓN SEXUAL EN BANGLADESH
La rebelión de las prostitutas parias
El lugar no invita a practicar sexo. El burdel de la ciudad rivereña de Faridpur, situada a menos de cien kilómetros de la capital de Bangladesh, Dacca, es una ratonera de hormigón. Aquí siempre es de noche. El sol que fuera brilla con intensidad sólo se cuela en este bloque de tres pisos a través de pequeños lucernarios con forma de cruz. Así, el gris de trazos verdosos se apodera de pasillos y escaleras, y su monotonía propia de una prisión sólo se ve rota por los escupitajos de color rojo betel que han ido creando un peculiar friso, especialmente atractivo para insectos y roedores. Pero, a pesar de que el escenario es más propio de una película de terror, no faltan los clientes en este complejo de cubículos.
En uno de ellos, Lima, una adolescente de 15 años con cara de no haber superado los 12, sirve cada día, desde que fue violada hace un par de años, a una media de entre siete y diez hombres diarios. Con ellos practica el sexo más básico, rebajado a un nivel casi animal. Rápido, nada de besos. Con la ropa puesta y la luz apagada. Ella tumbada boca arriba y él encima. “Sólo lo que hacen marido y mujer”, explica la joven. “A veces me piden cosas raras, pero siempre me niego”.
Lima asegura que es ella quien pone las reglas. Y es muy consciente de los riesgos que corre. Apunta a un condón que sonríe desde un raído cartel colgado en un rincón, pero pronto reconoce que si el cliente se niega a pagar los 10 takas (10 céntimos de euro) que cobra por cada preservativo, termina accediendo a mantener relaciones sexuales sin él. “No tenemos alternativa, hay mucha competencia y siempre habrá alguna chica dispuesta”, asegura. Así, el 70% de las 800 mujeres que alquilan su cuerpo en el pueblo están infectadas con alguna enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Para evitar que esta situación continúe, la mayoría de las prostitutas de Faridpur ha decidido organizarse y plantar cara a la sociedad. Han creado una asociación que lucha por sus derechos civiles y que pretende hacer fuerza frente a los abusos de clientes y proxenetas. Es Shapla Mohila Sangstha (SMS), una iniciativa que cuenta con el apoyo de la ONG española Ayuda en Acción y que surge del hartazgo de Chanchala Mondal, una abogada con un fuerte temperamento que salta a la vista a pesar de sus amables maneras. “Ni los políticos ni la Policía moverán un dedo por estas mujeres porque la mayoría se aprovecha de ellas de una forma u otra. Para ellos no son más que basura”. Pero ya han salido a la calle en varias ocasiones para exigir mejoras que se han visto reflejadas en la prensa y han obligado a los dirigentes a actuar.
Los resultados de esta rebelión saltan a la vista. “Antes incluso se les obligaba a ir descalzas siempre que salían del burdel. Es una forma que tiene la sociedad de identificarlas rápidamente para ‘protegerse’ de su mala influencia”, dispara Mondal. Ahora ya pueden caminar calzadas, e incluso han conseguido que se permita su entierro. “Ya no hay que tirar sus cuerpos al río, como si fueran animales”. Eso sí, todavía tendrán que descansar en un cementerio exclusivo para ellas que Mondal teme que sea pasto de los extremistas islámicos.
Tiene razones para ello. El año pasado una masa enfurecida prendió fuego al otro burdel de la ciudad, el C&B Ghat, una maraña de chabolas de bambú y uralita situada a la orilla de un río muy transitado. “Tuvimos que saltar al río para que no nos quemaran vivas”, recuerda Hasina, una mujer de 40 años que vendió su virginidad cuando todavía no había menstruado. “La situación se está deteriorando con la inflación. Cada vez es más caro comer y pagar el alojamiento, pero los clientes se niegan a pagar más por los servicios”.
Por eso, otro de los cometidos de esta asociación es el establecimiento de unos precios mínimos para cada servicio (nunca menos de cien takas -un euro-) y de una edad mínima para ejercer la prostitución. “Quizá nuestro trabajo sea diferente, pero tiene que estar regido por unas reglas como cualquier otro, de forma que podamos vivir dignamente. Porque la dignidad de un ser humano no puede estar determinada por su profesión”, comenta Ahya Begum, de 37 años y presidenta de la asociación. Su última exigencia al Gobierno es que se derogue la necesidad de estipular en el carné de identidad que el domicilio de las prostitutas es un ‘burdel’. Y, asegura Begum, la guerra sólo acabará cuando se legalice su actividad.
Aunque los logros de SMS saltan a la vista, también lo hacen sus sombras. Una detenida visita a los burdeles de Faridpur deja en evidencia que muchas de las chicas son menores de 15 años, y que el preservativo continúa siendo un bien escaso. “Algunas multinacionales los dieron en su momento a bajo precio. Cuando se popularizó, multiplicaron su precio y crearon lo que se conoce como ‘la crisis del condón’”, explica Shirin Akhter, trabajadora de Ayuda en Acción en Bangladesh.
Por si fuera poco, la propia Begum -madame en uno de los negocios- emplea a varias chicas que, cuando ella no está presente, reconocen no haber cumplido los 15. “Muchas mujeres son conscientes de lo que tienen que hacer, pero son incapaces de luchar contra el régimen establecido”, analiza Akhter. “Las penurias económicas se encargan de que la rueda no deje de girar”.

domingo, 27 de noviembre de 2011

REPORTAJE: TESTIMONIO
"Serás mi puta"
Una esclava sexual de Gadafi cuenta su calvario en el harén del coronel
ANNICK COJEAN 20/11/2011


Tiene 22 años, es bella como un sol y está destrozada. A veces, se ríe durante unos segundos, y entonces un destello infantil ilumina un rostro arañado por la vida. "¿Cuántos años me echa?", pregunta, quitándose las gafas de sol. Espera un momento, esboza una leve sonrisa y murmura: "Yo me siento como si tuviera 40". Y le parecen muchos.
Aparta la mirada y se cubre la parte inferior del rostro con el velo negro; unas lágrimas asoman a sus ojos oscuros. "Muamar el Gadafi me ha destrozado la vida". Quiere contarlo todo. Piensa que es peligroso, pero acepta dar su testimonio durante un encuentro de varias horas en un hotel de Trípoli . Sabe que está confusa, que no encontrará palabras para describir el universo de perversión y locura en el que la precipitaron.
Pero necesita hablar. Sus recuerdos constituyen una carga demasiado pesada. "Manchas", dice ella, que le provocan pesadillas. "Por mucho que lo cuente, nadie sabrá nunca de dónde vengo ni lo que he pasado. Nadie puede imaginarlo. Nadie". Sacude la cabeza con un aire de desesperación. "Cuando vi el cadáver de Gadafi expuesto ante la muchedumbre, experimenté un breve momento de placer. Luego sentí un gusto amargo en la boca". Ella hubiera querido que Gadafi sobreviviese, que hubiera sido capturado y juzgado por un tribunal internacional. Durante todos estos meses no pensaba en otra cosa. "Me preparaba para enfrentarme a él, para preguntarle, mirándolo a los ojos: '¿Por qué? ¿Por qué me hiciste eso? ¿Por qué me violaste? ¿Por qué me golpeaste, drogaste e insultaste? ¿Por qué me enseñaste a beber y a fumar? ¿Por qué me robaste mi vida?".
Cuando su familia, originaria del este del país, se traslada a Sirte, la ciudad natal del coronel Gadafi, ella tiene cinco años. En 2004, cuando la eligen entre las alumnas del instituto para entregar un ramo de flores al Guía durante una visita al centro escolar, ella tiene 15 años. "Era un gran honor. Yo lo llamaba 'papá Muamar' y se me ponía la carne de gallina". El coronel le apoya una mano en el hombro y le acaricia el cabello lentamente. Es una señal para sus guardaespaldas que significa: "A esta la quiero". Ella lo sabrá más tarde.
Al día siguiente, tres mujeres uniformadas al servicio del dictador -Salma, Mabrouka y Feiza- se presentan en el salón de belleza que regenta su madre. "Muamar quiere verte. Desea darte unos regalos". La adolescente -llamémosla Safia- las acompaña de buen grado. "¿Cómo sospechar? Era el héroe, el príncipe de Sirte".
La conducen al desierto, donde la caravana del coronel, de 62 años, se ha instalado para una cacería. La recibe enseguida, hierático, con ojos penetrantes. La interroga sobre su familia, sobre los orígenes de su padre, de su madre, sobre sus medios económicos. Después, le pide fríamente que se quede a vivir con él. La joven está desconcertada. "Tendrás todo lo que quieras: casas, coches...". Ella se asusta, sacude la cabeza, dice amar a su familia y querer estudiar. "Yo me ocuparé de todo", responde él. "Conmigo estarás a salvo. Te aseguro que tu padre lo comprenderá". Y llama a Mabrouka para que se ocupe de la adolescente.
Durante las horas que siguen, Safia, aterrada, ve cómo le adjudican un lote de lencería y ropa sexi. Le enseñan a bailar y a desvestirse al son de la música, así como "otros deberes". Ella solloza y pide que la lleven a casa de sus padres. Mabrouka sonríe. El regreso a una vida normal no forma parte de sus opciones.
Durante las tres primeras noches, Safia baila sola ante Gadafi. Él escucha una casete de un músico "al que más tarde mandará matar". La mira, pero no la toca. Simplemente, dice: "Serás mi puta". La caravana vuelve a Sirte con Safia en el equipaje.
La noche del regreso, ya en palacio, la viola. Ella se resiste. Él le da de palos y le tira del pelo. Ella intenta huir. Mabrouka y Salma intervienen y la golpean. "Continuó durante días. Me convertí en su esclava sexual. Me violó durante cinco años".
Muy pronto se encuentra en Trípoli, en la guarida de Bab el Azizia, un complejo ultraprotegido por tres recintos de murallas en el que viven, en diversos edificios, el amo y señor de Libia, su familia, sus colaboradores y sus tropas de élite. Al principio, Safia comparte una pequeña habitación en la residencia del amo con otra joven de Bengasi, también raptada, pero que un día conseguirá huir. En la misma planta, en unos cuartos minúsculos, hay permanentemente una veintena de muchachas, la mayoría de entre 18 y 19 años, en general reclutadas por las tres emisarias. Estas tres mujeres, brutales, omnipresentes, regentan una especie de harén, en el que las chicas, camufladas como guardaespaldas, están a disposición del coronel. La mayoría solo se queda algunos meses, antes de desaparecer, una vez que el amo se cansa de ellas.
Safia sabe que es la más joven y se pasa el tiempo viendo la televisión en su cuarto. Le niegan lápiz y cuaderno. Consume las horas delante del espejo, hablando sola en voz alta y llorando. Debe estar siempre preparada, por si la llama el coronel; día y noche. Las dependencias de Gadafi están en el piso superior. Al principio, la llama constantemente. Luego, la relega en favor de otras, escogidas entre las amazonas, que a veces consienten -algunas dicen "entregarse al Guía"-, pero en su mayoría forzadas. El coronel sigue reclamándola al menos dos o tres veces por semana. Siempre violento, sádico. Safia tiene moratones, mordeduras y el pecho desgarrado. Sufre hemorragias. Gala, una enfermera ucrania, es su "única amiga". Cada semana practica extracciones de sangre a las jóvenes.
Regularmente, se celebran fiestas con modelos italianas, belgas y africanas, o con estrellas de esas películas egipcias que aprecian los hijos del coronel y otros dignatarios. Cenas, bailes, música, "orgías". En ellas, Gadafi se muestra generoso. Safia recuerda haber visto maletas llenas de euros y dólares. "Se las daba a los extranjeros, nunca a los libios". Según ella, el coronel tenía también numerosos compañeros sexuales masculinos.
Su mujer y el resto de la familia, que viven en otros edificios de Bab el Azizia, están al tanto de las costumbres del dictador. "Pero sus hijas no querían verlo en compañía de otras mujeres, así que se reunía con ellas el viernes, en su otra residencia, cerca del aeropuerto". En el jacuzzi que tiene en su habitación, y desde el que consulta su ordenador, exige juegos y masajes. Obliga a Safia a fumar, a beber whisky Black Label, a esnifar cocaína. Ella la odia. Tiene miedo. La segunda vez sufre "una sobredosis" y termina en el hospital de Bab el Azizia. Él la consume sin cesar. "Siempre estaba bajo sus efectos y nunca dormía".
En junio de 2007 la lleva a un viaje oficial de dos semanas por África. Malí, Guinea-Conakry, Sierra Leona, Costa de Marfil, Ghana. El coronel le coloca un uniforme caqui y la presenta como guardaespaldas, cosa que no es, pese a que Mabrouka la haya enseñado a recargar, desmontar, limpiar y utilizar un kaláshnikov. "El uniforme azul estaba reservado para los verdaderos guardias entrenados. En general, el uniforme caqui no era sino puro teatro".
Los padres de Safia no han tardado en conocer el destino de su hija. Su madre ha podido ir a verla una vez a palacio. A veces, Safia puede llamarla por teléfono, pero siempre bajo escucha. Le han dicho que si sus padres se quejan, los matarán. El padre está tan avergonzado que no quiere saber nada. Sin embargo, es él quien organiza la fuga de su hija. Pues, harto de verla deprimida, Gadafi la autoriza tres veces a visitar brevemente a su familia en un coche de palacio. Durante la cuarta visita, en 2009, consigue abandonar la casa disfrazada de anciana y, gracias a un cómplice en el aeropuerto, toma un avión hacia Francia.
Permanecerá allí durante un año, para luego volver a Libia, donde tendrá que esconderse, y oponerse a su madre, que quiere casarla enseguida con un viejo primo viudo; más tarde huye a Túnez y, en abril de 2011, se casa en secreto, con la esperanza de partir con su joven marido hacia Malta o Italia. La guerra los separa. Él cae gravemente herido. Safia no tendrá noticias suyas durante meses.
Ahora fuma. Llora a menudo. Se siente "destruida". Quisiera testificar ante un tribunal, pero sabe que, en su país, el oprobio sería tal que se convertirá en una paria. Su vida está en peligro. "Gadafi aún tiene partidarios". Ya no sabe adónde ir.
© Le Monde | Traducción: José Luis Sánchez-Silva

jueves, 27 de octubre de 2011

 "Legalizar drogas es la única solución": excanciller mexicano

Exjefe de la diplomacia de México, Jorge Castañeda, se mostró una vez más partidario de legalizar el tráfico de narcóticos para acabar la guerra contra las mafias.
Miércoles 26 Octubre 2011
"La única estrategia regional posible" en América Latina contra el narcotráfico "es la legalización", afirmó en Madrid el excanciller mexicano Jorge Castañeda, para quien lo único que se logra combatiéndolo, como se hace en su país, es trasladar el problema a otro lugar.
"Aun suponiendo que (Felipe) Calderón tuviera éxito" en su guerra contra el narcotráfico, que declaró nada más asumir la Presidencia mexicana en diciembre de 2006, "el éxito" significaría trasladar los problemas a Guatemala y a Honduras y a El Salvador, que, "por cierto, tienen menos capacidad para administrar el narco que México", ha asegurado.
En una entrevista en Madrid, donde se encuentra para presentar su libro "Mañana o pasado. El misterio de los mexicanos" (Aguilar), Castañeda ha destacado que esa misma situación ya se produjo en Colombia, al considerar que si "algo han ganado" los colombianos en el combate contra el narcotráfico, "han ganado empujándolo a Perú. Nada más".
"Soy totalmente partidario de la legalización", ha continuado Castañeda, para quien aunque la despenalización de las drogas "no es una panacea", ayudaría "mucho" a solucionar el grave problema de violencia que sufre México, que ha dejado en cinco años más de 40.000 muertos. La legalización, en su opinión, permitiría arrebatarle a los cárteles del narcotráfico "los enormes recursos" que tienen ahora "para reclutar gente, comprar armas, sobornar a funcionarios".
"Una gran parte de las ganancias extraordinarias del narco viene del carácter ilegal. Le quitas el carácter ilegal, bajan las ganancias.Bajan las ganancias, inevitablemente baja la violencia", argumentó.
La despenalización de las drogas tendría que ir acompañada de una estrategia de "alinear los incentivos", que consiste en perseguir a los cárteles sólo si ejercen violencia contra la gente.
Asimismo, ha abogado por que México tenga "una policía civil eficaz y grande", ya que en la actualidad "sólo" cuenta con 30.000 policías federales, mientras que Colombia y Chile, con menos población, tienen 165.000 y 50.000, respectivamente.
La violencia que desangra a su país, a su juicio, será "un tema clave" en las próximas elecciones presidenciales de 2012, ya que el siguiente Gobierno "o va a tener que seguir adelante con una guerra impopular e imposible de ganar o va a tener que salirse".
Y, en caso de decidirse por esa segunda opción, "lo puede hacer abiertamente o lo tendrá que hacer probablemente disimuladamente. Decir que sigue con la guerra y en los hechos no hacerla. Porque va a ser muy difícil decir 'ya'".
Desde que Calderón asumió el poder, en diciembre de 2006, reforzó el combate contra los grupos criminales, en particular los del narcotráfico, con el envío de 45.000 soldados y 20.000 agentes federales a las zonas más conflictivas.
Para Castañeda, esa guerra disparó la violencia: "El Gobierno declaró una guerra que no tenía que haber declarado y eso provocó la guerra entre los cárteles, la guerra de los cárteles contra el Ejército, la guerra del Ejército contra los cárteles, los cárteles contra la policía...".
Al ser preguntado por el debate abierto sobre una posible negociación con los grupos de narcotraficantes, después de que Calderón señalase que muchos en el PRI, el partido favorito para ganar las presidenciales, son partidarios de ello, Castañeda ha dicho "que no hay ninguna necesidad de negociar", aunque ha opinado, por otra parte, "que sólo se negocia con los enemigos". 

miércoles, 19 de octubre de 2011

Un israelí, mil palestinos

19/10/2011

Cuando menos en una cosa estaban ayer de acuerdo la opinión pública israelí y la palestina: en su aprobación, muy mayoritaria, del canje del soldado Gilad Shalit -ya ascendido a sargento- por algo más de mil presos palestinos. El militar, que ha pasado más de cinco años en cautiverio, cruzaba la frontera de Egipto con su país, y horas más tarde hacían otro tanto, en una primera fase, casi quinientos árabes, prisioneros de Israel, entre los que se hallan algunos condenados a cadena perpetua por terrorismo. Las coincidencias, sin embargo, acababan ahí.
Más allá de la natural alegría familiar y nacional, en ambos casos, por las liberaciones, la más obvia consecuencia del canje no es positiva. Mientras la Autoridad Palestina, que preside Mahmud Abbas, no consigue que Israel detenga la colonización de los territorios ocupados, razonabilísima condición para reanudar las negociaciones, Hamás obtenía un canje ventajosísimo, aunque entre los liberados no figurara Maruán Barguti, al que muchos jalean como eventual sucesor de Abbas. La implicación era obvia: la moderación de la AP no conmovía al Gobierno israelí, mientras que la fuerza -el apresamiento de Shalit- sí que le forzaba a ese mil por uno. Aunque tras alguna operación similar anterior, unos cuantos palestinos liberados fueron apresados de nuevo, acusados de reincidencia en el terror.
Egipto, que ha obrado de mediador, sí que puede, en cambio, estar satisfecho. El canje le devuelve a primer plano político en la zona, pese a lo accidentado de la transición cairota y las dudas sobre si culminará o no en una situación democrática. Y aunque Shalit ha expresado píamente su deseo de que su liberación contribuya a la paz, no cabe esperar gran cosa en ese frente. Mientras Israel siga colonizando Palestina, no habrá conversaciones de paz, y en esto sí que el Estado sionista tiene razón: solo negociaciones directas pueden poner fin a la contienda.

viernes, 23 de septiembre de 2011


 La empresa paisa ofrece un ingenioso modelo de compras en grupo a través de redes sociales que se ha convertido en un éxito.
Cuenta la leyenda que los aztecas fundaron su imperio cuando un águila se posó sobre un cactus. Muchos historiadores le atribuyen a esa creencia el principal motivo para que el pueblo, pese a condiciones  desfavorables, fuera capaz de consolidar, en tan sólo dos siglos, su poderoso imperio mexicano.
Pues bien, en Colombia una empresa paisa tomó como referencia este símbolo de emprendimiento para desarrollar un ingenioso modelo de compras en grupo a través de las redes sociales. Se trata de KactoosGroup, una organización con sede en Medellín que por su crecimiento recibió el apoyo de inversionistas del exterior y hoy tiene operaciones de ventas en línea en México y Brasil. Y con tecnología 100% colombiana lanzará este mes sus servicios en Alemania y España.
En algo más de un año de operaciones el sitio web www.kactoos.com registró más de dos millones de dólares en transacciones. Y aunque la tendencia de compras grupales existe desde 2010 en el país, Kactoos innova al permitir que personas con intereses similares oferten por el mismo artículo para bajar su precio. Elespectador.com habló con su fundador y director, Darío Palacio, quien considera que este modelo de compras tiene beneficios para todos. El sitio www.kactoos.com durante un año incrementó en  300%  sus visitantes, cuenta Darío Palacio, su director y fundador.
¿De dónde nace la idea?
A partir de una necesidad. Como empleado ayudé a crear muchos proyectos en internet. Luego me quedé sin trabajo y a los tres días mi esposa me dice que íbamos a ser papás, entonces debía actuar rápido. En ese entonces (hace dos años) tenía claro que las redes sociales eran una plataforma importante y que combinadas con comercio electrónico sería una apuesta interesante a futuro.
¿Qué redes sociales integra?
Facebook, Twitter y Orkut (en Brasil).
¿Con qué fin?
Cada vez que un usuario recomienda o se une a un grupo de compra esa decisión se publica en las redes sociales. Cuantas más personas se interesen y se unan para comprar un producto, mayor será el descuento.
¿Qué beneficios obtienen los usuarios de Kactoos?
Bajar el precio de un determinado producto a medida que aumenta el número de personas interesadas en él. Además de otros valores intangibles, como opinar sobre ellos, compartir experiencias, gustos, interés, etc.
¿Cuándo iniciaron operaciones?
El proyecto entró a la red en Colombia el 4 de febrero de 2010. Luego fue apoyado por un grupo de inversionistas español. En febrero de 2011 fue lanzado en Brasil y en México. Ahora vamos para España y Alemania. Estados Unidos está muy cerca, hay un proceso de activación en Asia y adicionalmente a final de año estaremos en Argentina, Chile y Perú.
Usuarios registrados…
Alrededor de 200.000 usuarios. Si a esa cifra le sumamos los internautas que nos siguen en Facebook y en Twitter, llegamos a cerca de 400.000.
 ¿Y en Colombia?
Hoy tenemos 105.000 usuarios registrados en Kactoos Colombia y 6.240 seguidores en nuestra cuenta en Twitter.
¿Cómo es la interfaz del portal?
Toda la definición de producto se hace en Medellín. Este es un producto muy vivo, actualmente estamos en la quinta versión y muy seguramente en poco tiempo tendremos que hacer la sexta. La navegabilidad y la limpieza en las posibilidades de su uso es una obsesión para nosotros.
Y para teléfonos móviles…
Ya funciona en teléfonos móviles y somos, quizás, la primera compañía en Colombia que empieza un modelo de mobile commerce. Actualmente la versión móvil no tiene incorporado pago, pero lo tendremos pronto.
¿Cuántas personas integran el equipo?
Somos 25 en Colombia y sumando el resto de países, 60 personas.
¿Quiénes pueden vender en Kactoos?
El requisito es que deben ser tiendas legalmente constituidas, con cierta estructura, registradas en Cámara de Comercio.
¿Quién establece el precio de los artículos?
La tienda tiene absoluto control de toda la operatividad, sus márgenes, inventarios, precios finales, garantías, formas de pago, tiempos de envío…
¿Cuánto han vendido?
Cerca de US$2 millones en transacciones durante un año de operación.
¿Cómo se sostienen?
Recibimos una comisión por cada venta efectiva.
¿De qué porcentaje estamos hablando?
Entre el 3 y el 7%. En Colombia no es tan fácil, porque el país  representa sólo el 2% del mercado de e-commerce en Latinoamérica.
¿Cómo les ha ido en otros países?
Actualmente tenemos operaciones en tres países: Colombia, México y Brasil. Este mes estaremos en España y Alemania, Estados Unidos está muy cerca y ya hay un proceso de activación en Asía. Adicionalmente, en el último cuarto será lanzado en  Argentina, Chile y Perú.
¿En dónde les va mejor?
En Brasil, que genera mayor volumen, el negocio es más interesante. Definitivamente es clave. Brasil ya hizo en tres meses lo que tardó Colombia hacer en un año.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Microprocesadores mil veces más poderosos ya se están 'cocinando'

Smartphones, tablets y dispositivos de juegos más veloces y menos consumidores de energía podrían convertirse en una realidad gracias a los planes que tienen IBM y 3M para desarrollar un nuevo pegante electrónico.

Este adhesivo hará posible la construcción de microprocesadores comerciales compuestos de capas de hasta 100 chips separados, lo que los volverá 1000 veces más poderosos que los chips actuales de los PCs. 

Cientos o hasta miles de chips podrían unirse de una sola vez con esta tecnología, lo cual es innovador porque hasta el momento muchos tipos de semiconductores requieren técnicas de empaque y unión que sólo pueden ser aplicadas a chips individuales.

La unión de estas dos compañías es una iniciativa importante para lograr la meta de crear 3D packing, es decir, un método para apilar chips verticalmente. Para esto, IBM aprovechará su experiencia en la creación de procesos de empaque de semiconductores únicos y 3M, por su parte, proveerá su experiencia en desarrollar y manufacturar materiales adhesivos.

"Nuestros científicos están buscando desarrollar materiales que nos permitirán empacar gran cantidad de poder de computación en forma de un 'rascacielos' de silicio. Creemos que podemos avanzar en el estado del arte del empaque y crear una nueva clase de semiconductores que ofrece más velocidad y capacidades mientras mantiene bajo el uso de energía, requisitos básicos para muchos fabricantes, especialmente aquellos que hacen tablets y smartphones". señaló Bernard Meyerson, vicepresidente de investigación de IBM.