jueves, 17 de noviembre de 2022

 

La NASA se prepara para romper la barrera del sonido

La agencia espacial empleará el X-59 de Lockheed Martin y... si tiene éxito, volverá a hacer historia.

Por: Sarah Romero

 

En el caso de los vuelos supersónicos, la tecnología ha madurado dramáticamente desde que Chuck Yaeger rompió por primera vez la barrera del sonido el 14 de octubre de 1947. Han pasado muchos años pero, a pesar de ello, seguimos sin contar con un avión supersónicoa nivel comercial. Y es que existe, o existía, un obstáculo importante para poder implementarlo al público general. La NASA cree tener la solución a este dilema.

 ¿Cuál es el problema?

Esencialmente el “boom” sónico. Romper la barrera del sonido constantemente es... muy ruidoso y rompedor, literalmente. Ese estruendo no solo molestaba a las personas, sino que también se rompían ventanas, entre otras cosas.

“Ese primer vuelo supersónico fue un gran logro, y ahora ves lo lejos que hemos llegado desde entonces. Lo que estamos haciendo ahora es la culminación de gran parte de su trabajo”, dijo Catherine Bahm, ingeniera aeronáutica en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong de la NASA en California.

¿Cómo conseguir vuelos supersónicos comerciales 'silenciosos'?

La NASA tiene la intención de utilizar la misión QueSST para demostrar que el X-59 puede volar más rápido que el sonido sin producir esos horribles estampidos sónicos que llevaron a la prohibición de los vuelos supersónicos sobre la tierra en 1973, durante la presidencia de Richard Nixon.

El vuelo de prueba tras 75 años, se realizará sobre varios vecindarios para ver cómo los residentes responden al "golpe" si es que notan alguna diferencia. Si todo va como esperan, se levantarán las restricciones.

"Y cuando eso suceda, marcará otro hito histórico en el vuelo, abriendo potencialmente una nueva era en los viajes aéreos, donde los pasajeros de las aerolíneas podrían subirse a un avión supersónico a la hora del desayuno en Los Ángeles para hacer una reserva para el almuerzo en la ciudad de Nueva York", dice la NASA.

martes, 15 de noviembre de 2022

 

En busca del elixir de la juventud: así avanza la carrera científica contra el envejecimiento

La posibilidad de ‘rebobinar’ células adultas a etapas más tempranas ha revolucionado un sector de la ciencia, pero aún está lejos de llegar a los humanos. Los científicos avisan de que no seremos inmortales, el objetivo es alargar la calidad de vida

Por: JESSICA MOUZO

Hay un animal que es casi inmortal. Nunca envejece. Con apenas un centímetro de tamaño, la hidra es un diminuto invertebrado de agua dulce amarrado a una juventud eterna. Lo descubrió en 1998 Daniel Martínez, profesor de Biología Molecular en la Universidad Pomona de California, cuando intentaba probar justo lo contrario: “Decidí empezar experimentos con la hidra con la idea de que iba a demostrar que envejecía porque todos los animales envejecían. Pero, después de cuatro años, no había mortalidad. Y para un bicho chiquitito, como la hidra, es mucho. Las cosas chiquitas viven semanas, pero no años”, reflexiona. El dogma establecido de la muerte inexorable de los seres vivos se tambaleaba en las entrañas de la minúscula hidra y acaparaba la atención de la comunidad científica: cómo era posible, qué tenía de especial y, lo más importante, ¿podría suceder en otros animales, como los humanos?

La explicación de esa eterna juventud de la hidra está en su cuerpo, “hecho totalmente de células madre”, explica Martínez: el animal se regenera a sí mismo sin cesar. Algo, adelanta, impensable en el ser humano: “Nosotros no nos podemos permitir que todo nuestro cuerpo sea de células madre porque necesitamos órganos: como somos tan grandes, no podemos absorber alimentos a través de la piel, necesitamos un sistema para ingerir alimentos y luego llevarlos a todo el cuerpo. La formación de órganos requiere que nuestras células se diferencien y eso hace que pierdan su capacidad de reproducción; cuando la vuelven a ganar, tenemos cánceres. Así que, una vez que deciden que se van a diferenciar, tenemos un gran control para que no se reproduzcan. Si no pasa eso, tenemos problemas”, resume este biólogo argentino afincado en California. En síntesis, nuestra propia complejidad es la que nos mata.

Skip Ad

El experto rechaza de plano que sea posible mantener joven al ser humano de forma indefinida, como sucede con la hidra. Pero sí admite que los hallazgos en este animal pueden ayudar a desentrañar los mecanismos moleculares del envejecimiento en humanos, una de las grandes expediciones que libra la comunidad científica desde hace varias décadas y, en los últimos años, con más ahínco.

El hallazgo de Shinya Yamanaka en 2006, que demostró la posibilidad de rebobinar células adultas a etapas embrionarias, revolucionó la ciencia del envejecimiento. Y aunque este mecanismo está lejos de llegar a los humanos, la comunidad científica no ceja en su empeño para frenar la vejez, a la que están asociadas diversas enfermedades, como el cáncer o el alzhéimer. Con la bala de la reprogramación celular y otras fórmulas para atajar los mecanismos asociados a la decrepitud celular, los científicos buscan cómo neutralizar o revertir estos procesos. Pero avisan: no seremos inmortales —de hecho, siempre podremos morir, aunque sea de forma accidental—. El objetivo es envejecer con salud.

El ser humano lleva décadas ganando años de vida: las mejoras sanitarias y la aparición de antibióticos y vacunas han recortado la mortalidad por delante y por detrás hasta tener una esperanza de vida en el mundo de 73 años (en 1960, era de 53). En España, estas cifras suben a los 80 para los hombres y los 85 años para las mujeres. Y siguen al alza mientras la comunidad científica debate si hay un límite: un estudio de 1996 ponía el techo en los 120, mientras que otra investigación de 2016 apuntaba que la longevidad más allá de los 125 años es improbable. La persona más longeva del mundo fue Jeanne Calment, una mujer francesa que falleció en 1997 con 122 años y cinco meses.

Pura Muñoz-Cánoves, profesora ICREA, catedrática de Medicina y Ciencias de la Vida de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) e investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas, asegura que la vida media seguirá aumentando, pero no eternamente. “Al paso que vamos, con el ímpetu que tiene la investigación, el envejecimiento se retrasará más, pero somos mortales. Algún día vamos a morir. La idea es que los años que vivamos sean con más calidad, con salud”, explica esta experta en biología celular. De hecho, recuerda, si bien ha crecido la vida media, el techo —los 122 años de Calment— no se ha alargado. “Más que alargar el máximo, se intentará que los de 80 o 90 años vivan más de 100 y en buenas condiciones de salud. Los que ahora están naciendo podrán llegar a ser centenarios”, augura.

Daño en las células

El envejecimiento es, en esencia, la acumulación de daño en las células y la pérdida de su funcionamiento normal. Y los científicos se afanan en descubrir los mecanismos moleculares que hay detrás de todo este fenómeno. “¿Por qué se acumula el daño [con la edad]? Porque hay más oportunidad de que ocurra por agresiones externas, como la exposición al sol o los hábitos de vida. Y porque perdemos capacidades en los procesos de reparación y limpieza celular”, sintetiza Muñoz-Cánoves.

En un artículo publicado en 2013 en la revista Cell, María Blasco, actual directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, proponía nueve firmas moleculares del envejecimiento. En el documento, en el que también participaron otros investigadores españoles, como Manuel Serrano o Carlos López-Otín, los autores desgranan, entre otras causas, la inestabilidad genómica (defectos que se acumulan en los genes con el tiempo) o la pérdida de proteostasis, que implica fallos en la eliminación de proteínas defectuosas y al acumularse, provocan enfermedades.

Hay muchas causas tras el envejecimiento. Blasco también señala, por ejemplo, el papel del acortamiento de los telómeros, una de sus grandes líneas de investigación. Esas estructuras, que se encuentran en las puntas de los cromosomas, se van acortando con el tiempo, a medida que las células se dividen. “Sabemos que cuando los telómeros son muy cortos, se desencadena el envejecimiento. En ratones, si alargas los telómeros, los animales viven más”.

Detrás del envejecimiento también está la desregulación del sistema sensor de nutrientes —fallos en los mecanismos que se activan en el organismo cuando hay o no comida— y las alteraciones epigenéticas, que son todos esos cambios que afectan a las moléculas que se pegan e interaccionan con el ADN. Una investigación publicada en JAMA pone el foco en causas como los “cambios en las células madre y progenitores que conducen a una capacidad reducida para reparar o reemplazar tejidos” y la “inflamación crónica de bajo grado que es estéril” —sin patógenos conocidos que la justifiquen—. Muñoz-Cánoves, por su parte, pone el acento en la reducción en la capacidad de autofagia. “Es como si, durante el envejecimiento, el sistema de barrido o aspirado de la suciedad, que elimina moléculas que no funcionan bien en las células, se estropease y esa suciedad acabase acumulándose”.

La senescencia celular es otro mecanismo más que aviva el envejecimiento: las células tienen una especie de sistema de apagado programado en el que, cuando encuentran un daño irreparable en su interior, para protegerse, dejan de dividirse (senescencia), pero no mueren; en los tejidos envejecidos, las células senescentes se acumulan y pueden liberar unos compuestos “que dañan el ambiente del alrededor y producen un estado de inflamación”, relata Muñoz-Cánoves.

La ciencia del envejecimiento busca atajar todos estos mecanismos que, en última instancia, acaban provocando enfermedades. Pero todavía no hay una bala de plata. Solo intentos, apunta Muñoz-Cánoves. Como los fármacos senolíticos, que son compuestos que hacen que mueran y desaparezcan esas células senescentes que se acumulan en los tejidos envejecidos. “Se ha visto en ensayos en ratones que usando senolíticos, que eliminan las células senescentes, o aumentando la capacidad de autofagia, las células estarán más limpias”, concreta la catedrática de la UPF.

Contra el acortamiento de los telómeros, Blasco propone activadores de la telomerasa, una enzima que hace que vuelva a crecer el ADN de los telómeros, frenando, así, el envejecimiento. “Al reparar los telómeros, la telomerasa evita que haya telómeros muy cortos en la célula. Los telómeros muy cortos provocan daños importantes, que hacen que las células o bien dejen de dividirse o bien opten por suicidarse; en ambos casos, pierden su capacidad regenerativa”, explican Blasco y Mónica Salomone en el libro Morir joven, a los 140 (Paidós).

En la búsqueda de fármacos, también hay en marcha estudios para probar los efectos de la metformina, un conocido antidiabético, para intentar retrasar dolencias asociadas al envejecimiento, como el cáncer o las demencias. El líder del proyecto, Nir Barzilai, director del Instituto para la Investigación en Envejecimiento de la Escuela de Medicina Albert Einstein de Nueva York, aseguró a The New York Times en 2016 que el objetivo era “prolongar la duración de la salud”. “Lo mejor que podemos esperar de la metformina son dos o tres años adicionales de envejecimiento saludable. Pero la próxima generación de medicamentos será mucho más potente”. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos puso en marcha en 2002 el Programa de Pruebas de Intervenciones para intentar encontrar potenciales agentes efectivos contra el envejecimiento y ha localizado nueve compuestos que podrían jugar un papel para alargar la esperanza de vida.

Reprogramación celular

La reprogramación celular, que le valió a Yamanaka el Nobel de Medicina en 2012, es otra línea de investigación terapéutica en boga. Ya se ha probado en células in vitro y con ratones. El investigador español Juan Carlos Izpisua demostró, desde el Instituto Salk en Estados Unidos, que en ratones con progeria (envejecimiento prematuro), la combinación de los llamados factores Yamanaka —la combinación de proteínas que están en células embrionarias y son capaces de poner en marcha genes que estaban parados— logra prolongarles la vida.

Los expertos, no obstante, son cautelosos. “Los avances en ratones son esperanzadores y se ha visto en células en cultivo en humanos. Pero es muy difícil establecer plazos. La reprogramación de tejidos en humanos no se puede hacer aún, pero la prueba de concepto está ahí”, apunta Muñoz-Cánoves. Blasco considera esta técnica más “futurista”: “Cuando tú reprogramas, alargas los telómeros sí, pero cambia la identidad de la célula y eso es peligroso. Cuando reprogramas, le quitas la personalidad y la haces volver atrás. Y si no conoces la identidad de la célula, no controlas lo que está pasando. Veo lejano en el tiempo que se pueda usar”, sopesa.

La investigadora de la UPF asume las dificultades de esta técnica, “la más drástica y con los efectos más asombrosos”, admite. Pero insiste en que los resultados de los estudios son “alentadores”: “En los últimos estudios de Izpisua, reprograman células controlando los factores y sin perder la identidad. No hace falta volver al estadio embrionario. Se trata de hacer un pulso controlado de tratamiento, solo unas dosis que reseteen las células un poco”. Izpisua probó los efectos de la reprogramación parcial a largo plazo en ratones sanos y aseguró que “conduce a efectos rejuvenecedores en diferentes tejidos, como el riñón y la piel, y a nivel del organismo”.

En la práctica, agrega Muñoz-Cánoves, quizás tampoco sea preciso reprogramar todas las células. “Con la vejez aparecen comorbilidades: la disfunción de un órgano importante conlleva otros problemas. Quizás rejuveneciendo este órgano, podríamos prevenir la cascada de enfermedades sin tener que tocar el resto del organismo”.

Los ojos, en cualquier caso, están puestos en el campo del rejuvenecimiento celular. Muñoz-Cánoves dejará su puesto en la UPF para incorporarse, antes de final de año, a Altos Lab, una nueva empresa estadounidense financiada por multimillonarios como Jeff Bezos y focalizada en desarrollar tecnologías para frenar el envejecimiento. La compañía ha fichado también a Izpisua, Serrano y al propio Yamanaka, que está en el consejo científico asesor.

Envejecer con salud

La pócima mágica para rejuvenecer, sin embargo, no está cerca ni se la espera, apuntan los expertos consultados. Salvador Aznar Benitah, jefe del laboratorio de Células Madre y Cáncer del Instituto de Recerca Biomédica (IRB) de Barcelona, asegura que el hallazgo de Yamanaka “rompió el dogma básico de que no se puede volver al estado embrionario”, pero advierte: “Puedes reprogramar tejido envejecido para rejuvenecerlo, pero, al final, ese animal muere. No deberíamos pensar en la inmortalidad”. Coincide Muñoz-Cánoves: “La juventud no será eterna. Habrá un envejecimiento con salud, sin achaques continuos”.

La inmortalidad o la eterna juventud, como la de la hidra, sigue siendo una quimera. Y para Martínez, casi mejor así: “No creo que podamos no envejecer. Es más, si eso sucede algún día, vamos a tener que decidir quién quiere y quién no quiere. A mí, particularmente, no me interesaría no envejecer, la vida me parecería demasiado aburrida si tengo todo el tiempo del mundo. Me imagino a Beethoven sabiendo que viviría 500 años… no sé si produciría la misma cantidad de música espectacular que produjo”.

 

viernes, 11 de noviembre de 2022

 

Las llegadas de migrantes a Reino Unido por mar a través del canal de la Mancha se disparan tras el refuerzo del Eurotúnel

·         En lo que va de año, más 33.000 personas han cruzado en pequeñas embarcaciones a suelo británico, según las últimas cifras publicadas este mes por las autoridades locales

Amado Herrero

El lunes 22 de agosto las aguas del canal de la Mancha estaban especialmente tranquilas. Las condiciones meteorológicas favorecieron que se superase el récord histórico de llegadas al Reino Unido desde la costa francesa en un solo día: las autoridades británicas contabilizaron 1.295 migrantes, que atravesaron el mar en 27 embarcaciones improvisadas. Se trata de un medio de transporte apenas utilizado hace cuatro años (en 2018, solo 299 personas llegaron por mar), pero que se ha convertido en una de las principales vías de acceso a la isla.

Agosto y septiembre registraron varias jornadas en las que más de un millar de personas lograron recorrer los 30 kilómetros que separan los litorales de Francia e Inglaterra. El balance en lo que va de año es de más de 33.000 llegadas, según las cifras del ministerio de Defensa británico publicadas a principios de octubre. La cifra supera ya los 28.526 cruces registrados en 2021 y supone un notable aumento respecto a las 8.404 entradas contabilizadas en 2020.

Desde finales de los 90, la mayoría de migrantes en dirección al Reino Unido llegaban a través del Eurotúnel, ocultos en trenes o en la parte trasera de camiones. Sin embargo, en los últimos años, a petición de las autoridades británicas, se han reforzado los controles en este punto de acceso. Después de que unas 2.000 personas intentaron cruzar el túnel a pie en julio de 2015, las autoridades decidieron acelerar la construcción de vallas de alambre de espino y la instalación de cámaras de vigilancia.

Como resultado, el acceso a través del Eurotúnel es mucho más complicado y la vía marítima está ganando peso. De los 16.000 migrantes que alcanzaron suelo británico en 2019, solo el 10% de ellos lo hizo por mar. El año siguiente, casi la mitad llegó en barco. “La militarización del litoral norte provoca que se asuman más riesgos, incluso con salidas más tempranas en el año, a pesar de los vientos violentos y el mar frío y agitado”, explica Marguerite Combes, coordinadora de la ONG Utopia 56 en Calais. “Antes los barcos partían de Sangatte, a 37 km de la costa inglesa, pero ahora vemos que algunas salidas son casi desde la bahía del Somme, lo que supone más de 60 km de mar a cruzar en condiciones extremadamente peligrosas”, indica.

Según los registros de las ONG, al menos 355 personas han muerto en la frontera marítima entre Francia, Bélgica y el Reino Unido desde 1999. 31 de ellas fallecieron en un solo día, tras el naufragio del 24 de noviembre de 2021. “Todos estos migrantes han sufrido muertes violentas que están directamente relacionadas con la externalización de los controles migratorios británicos en suelo francés (atropellos al intentar cruzar, accidentes en los campamentos, naufragios, etc)”, explica Arnaud Banos, geógrafo y director de investigación en el laboratorio UMR IDEES y en el Instituto de Convergencias Migratorias de la Universidad de Le Havre en Normandía.

El investigador señala que, desde los años ochenta, los acuerdos firmados entre Francia y Reino Unido han hecho que la frontera británica se traslade de facto a suelo francés. “Esa externalización de la frontera se traduce en la prohibición de acceso a rutas de tránsito 'clásicas' y más seguras, y en la lucha de las autoridades francesas contra la presencia de migrantes irregulares en la costa”, apunta Banos.

El litoral, especialmente en la zona de Calais, ha aumentado el refuerzo de la seguridad para impedir que los inmigrantes puedan acceder a territorio británico. “Cuando se cierran ciertas vías, los dispositivos de seguridad no impiden el cruce, simplemente se tienen que abrir nuevos caminos, a menudo más largos y/o más peligrosos”, resume Camille Martel, también investigadora en el laboratorio UMR IDEES y la Universidad de Le Havre en Normandía. “Y esa estrategia de lucha contra la inmigración en tierra firme repercute en la capacidad de proteger la vida en el mar”, explica.

 

jueves, 10 de noviembre de 2022

 

Paul Newman cedió parte de su sueldo a Susan Sarandon en 1998

La actriz revela que el intérprete "dio un paso al frente" cuando se enteró de que ella cobraba menos que los hombres coprotagonistas

Paul Newman (1925-2008) renunció hace 20 años a parte de su sueldo durante el rodaje de Al caer el sol (Twilight) para que su compañera de reparto Susan Sarandon cobrase lo mismo que él, ha revelado la actriz en una entrevista con BBC Radio 5.

"Emma Stone contó una vez que recibió el mismo salario que sus estrellas masculinas porque ellos insistieron en ello y renunciaron a una parte. Eso me pasó a mí con Paul Newman en un momento, cuando hice una película con él hace años".

Aunque ella no ha dicho el nombre de la película, solo puede tratarse de Al caer el sol, estrenada en 1998 y que cuenta la historia un chantaje que deviene en asesinatos múltiples. Pero esta trama criminal es solo una excusa para la exploración de los sentimientos de un puñado de maduros y espléndidos personajes terminales a quienes salpican las tales muertes, un detective privado, un actor millonario  y la esposa de este: Gene Hackman, Newman y Sarandon.


Según explicó Sarandon, los artistas trabajaban bajo un contrato denominado "nación más favorecida", según el cual todos los protagonistas del filme deben ganar lo mismo que el actor con el salario más alto.


Sin embargo, durante la producción la actriz descubrió que, aunque el contrato tenía las características descritas, ella asumía la misma carga de trabajo que sus coprotagonistas y sus nombres aparecían con la misma entidad en el cartel, la igualdad salarial solo se aplicaba a sus compañeros varones. Cuando se supo, Newman, que entonces tenía 73 años, "dio un paso al frente" y le dijo: "Bueno, te daré parte de mi sueldo". La actriz, que no ha detallado cantidades, ha añadido que Newman era una "joya" de persona.

Paul Newman falleció en septiembre de 2008 tras más de 60 películas, nueve nominaciones a los Premios Oscar y una estatuilla dorada, así como un Premio Humanitario Jean Hersholt, también entregado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos.


Sarandon, de 71 años y que se encuentra en Londres con motivo de la promoción de su último proyecto, un documental sobre la actriz e inventora Hedy Lamarr (1914-2000), es una defensora de los derechos de las mujeres y de la lucha contra el acoso laboral, y forma parte de los movimientos  Me Too (Yo también) y Time's Up (Se acabó el tiempo).


A juicio de Sarandon,  "siempre habrá un sofá cama" en Hollywood. "Creo que lo que desaparecerá es el intercambio sexual no deseado. Creo que darse a sí mismo sexualmente o sentirse atraído por el poder y querer tener sexo con alguien que está en el poder, también es una opción.


"Lo que no queremos es que nos exploten" y que "los Harvey Weinstein del mundo" se aprovechen de la situación y fuercen a las mujeres a hacer lo que no quieren. "Eso es lo más despreciable", ha sentenciado.

 


miércoles, 9 de noviembre de 2022

 



Tres cosas que hacemos mal con el teléfono móvil (y no sirven para nada)

Mitos y creencias asentadas perjudican el rendimiento o la experiencia de uso

POR: JOSÉ MENDIOLA ZURIARRAIN

En los albores de la telefonía móvil había ciertos hábitos que resultaban imprescindibles adquirir so pena de degradar la, ya de por sí, escasa batería de los primeros teléfonos. Quienes disfrutaron de esos años de revolución en lo relativo a las telecomunicaciones, conocerán bien la expresión “efecto memoria” de las baterías, un fenómeno que arruinó la vida de los primeros móviles del mercado. Debido a este, la batería se degradaba prematuramente si no se efectuaba ciclos completos de carga —esto es, hasta el 100 % de su capacidad—. Esto afectaba a la primera generación de baterías, pero fue superado por completo con las de iones de litio, que son de uso masivo en la actualidad.

Revivimos este recuerdo debido a que, todavía hoy, hay quien desaconseja las cargas parciales en los móviles y el asunto de las baterías se ha consolidado como uno de los mitos que todavía atrapa a muchos usuarios. ¿Qué tipo de creencias siguen asentadas en el mercado? Estas son las más populares:


Mito 2: Hay que forzar el cierre de aplicaciones para optimizar rendimiento y batería

Al igual que sucede con la batería, hay creencias tan asentadas que sobreviven el transcurso de los años, como forzar el cierre de aplicaciones, el clásico gesto de deslizar hacia arriba el dedo en la pantalla y fulminar la app por la sospecha de que quede algún proceso en segundo plano que devore la batería y afecte el rendimiento. Pero la realidad, una vez más, indica tozudamente lo contrario: los móviles no solo son lo suficientemente inteligentes para gestionar estos recursos, sino que, además, alterar esta gestión forzando el cierre de apps solo puede empeorar las cosas. Esta falsa creencia llegó tan lejos que hasta Craig Federighi, máximo responsable de iOS —el sistema operativo del iPhone— la desmintió en un email en respuesta a un cliente.

Los sistemas “duermen” las apps que no se usan y las aparcan hasta que son abiertas de nuevo cuando lo demanda el usuario; si se vuelve a abrir a petición del usuario, parte de los procesos están ya lanzados, ahorrándose recursos. Esto es, forzando el cierre completo se obliga al sistema a volver a cargar todo de nuevo y se da la paradoja de que se consumen más recursos que simplemente cambiando de app. “No es necesario ir cerrando cada aplicación después de utilizarla”, explica Izquierdo, “el hecho quede como abierta, hace que la próxima vez que se utilice sea más rápido arrancarla, ya que no tiene que cargarla de nuevo”, confirma.


Mito 3: Mejor desactivar wifi y Bluetooth para ahorrar batería

Apple sugiere como consejo en su web, tener el wifi siempre activado para ahorrar batería: “Hay dos formas muy simples de ahorrar batería: ajustar el brillo de pantalla y usar el wifi”. ¿Por qué mantener activado el Wifi nos puede ayudar a ahorrar batería? Esta tecnología inalámbrica es más eficiente en el consumo de recursos que la conexión de datos directa con el operador. Eso, por un lado, pero por otro, los móviles modernos emplean esta conexión inalámbrica para geoposicionar el dispositivo en lugar del GPS, que consume más batería y solo se activa cuando se abre alguna aplicación que lo demanda. “Uno de los problemas es sustituir la red wifi por datos móviles cuando hay una red wifi buena. Si usamos 4G en la calle, ya estamos usando más batería que teniendo el wifi activo. Gasta más batería buscar buena cobertura que tener el wifi activo”, explica Fran Besora, creador de la comunidad en Twitter Apple en español.


Otro tanto puede decirse de las nuevas versiones de Bluetooth, diseñadas para que su impacto en la batería sea despreciable. En pruebas de consumo, cuando está activado y desactivado, no hay diferencias. Eso sí, cuando la conexión Bluetooth se está utilizando activamente, por ejemplo, para escuchar música, aquí el consumo sí tiene un impacto en el rendimiento de la batería.


martes, 8 de noviembre de 2022

 

8 curiosidades sobre los arrecifes de coral

Existen miles de especies de coral en todo el mundo. Algunos prosperan en aguas cálidas y poco profundas cerca de las costas, otros en el oscuro y frío fondo marino del océano abierto. Estos organismos han demostrado ser muy resilientes. Son capaces de adaptarse y sobrevivir a los episodios más adversos, incluso al aumento de las temperaturas, pero siguen siendo vulnerables.

Por: Sergi Alcalde

1-  Corales duros y blandos

Los corales duros, también conocidos como pétreos, producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico (CaCO3), que forma el ‘andamiaje’ de los arrecifes, la estructura básica sobra las que crecen colonias compuestas por cientos o miles de pólipos individuales. A diferencia de los corales pétreos, los blandos no producen un esqueleto rígido de carbonato cálcico, con lo que no pueden formar arrecifes. Aun así, también están presentes en los ecosistemas arrecifales. Algunos corales blandos son el coral dedo o el coral látigo. Muchos de ellos tienen forma

2- 
Los corales son indicadores de la salud de los ecosistemas marinos

Los corales son muy sensibles a los cambios ambientales en su ecosistema. En condiciones ambientales óptimas, se ha documentado que las colonias de coral pueden vivir durante cientos o miles de años. Lamentablemente, estos organismos están sometidos a amenazas crecientes, como pueden ser la acidificación de los océanos y el aumento de las temperaturas.

3-  Cuando aumenta la temperatura, el coral se blanquea

Los pólipos de coral que forman arrecifes son brillantes y coloridos debido a la acción de unas algas microscópicas llamadas zooxantelas que viven en su interior. Algas y corales coexisten en una perfecta relación simbiótica, es decir, se ayudan mutuamente para sobrevivir. Sin embargo, cuando aumenta la temperatura del océano, los corales se estresan y expulsan las algas. Cuando esto sucede, el coral se va desvaneciendo hasta que parece que ha sido blanqueado. Si la temperatura es muy alta, el coral no permitirá que las algas vuelvan, con lo que acabará blanqueándose completamente y muriendo.

El blanqueamiento de los corales es preocupante, ya que una vez mueren, los arrecifes rara vez se recuperan. Los pocos corales que logran sobrevivir luchan por reproducirse, pero todo el ecosistema se ha deteriorado.

 

4-  Hay corales de profundidad

No solo existen corales en aguas tropicales. También los hay en ecosistemas más templados, e incluso en aguas profundas. Uno de ellos es el de Cabliers, situado en el mar de Alborán, en la parte más occidental del Mediterráneo, la que conecta con el Atlántico. Este tipo de corales no pueden depender de algas, pues estas no sobreviven a grandes profundidades. Por este motivo no son tan coloridos. Se alimentan de restos de animales muertos que se precipitan desde las capas superiores de la columna de agua.

5-  Existe una gran diversidad de especies

Hay corales de todas las formas, tamaños y colores. Algunos de ellos crecen en enormes montículos redondos en el fondo del mar, otros adoptan formas parecidas a un cerebro humano, o tienen forma de ramas de un árbol. Los abanicos de mar, un tipo de coral blando que no crea un exoesqueleto duro, adoptan formas de gigantescos abanicos planos que se agitan suavemente hacia delante y hacia atrás al ritmo de las corrientes marinas. Por su parte, los látigos de mar parecen árboles, formando lo que realmente puede parecer un bosque submarino. Finalmente, los corales pilar crecen en altas columnas que, en colonias, parecen el skyline de una ciudad.

6-  El cambio climático es su mayor amenaza

El calentamiento de los océanos como consecuencia del cambio climático está ejerciendo una enorme presión sobre las vulnerables poblaciones de coral. Cuando la temperatura aumenta, el coral se blanquea, expulsando así las algas simbióticas y dejando su estructura calcárea blanca, quedando sin alimento y completamente vulnerables a contraer enfermedades.  Este proceso de decoloración es cada vez más frecuente y más acusado como consecuencia del aumento de la temperatura. Si no tomamos medidas para reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, la mayoría de los arrecifes de coral podría sucumbir. 

 

7-  Los corales sostienen el 25% de la vida marina

Los corales suelen considerarse arquitectos de los ecosistemas marinos. Construyen los espacios físicos (los andamiajes) que sirven de sustento para la vida marina. Un arrecife de coral vendría a ser como un bosque submarino, una estructura tridimensional que crece desde el fondo del mar. Sus recovecos proporcionan hábitat a distintas especies. Pero les debemos mucho más. Por ejemplo, los corales producen playas de arena blanca y protegen las costas del oleaje e inundaciones. Por ejemplo, sin ellos, los efectos de los huracanes y tifones serían mucho más devastadores. 

 

8-  Algunos corales son bioluminiscentes

Aunque parezca mentira, algunos corales son capaces de producir de forma natural pigmentos fluorescentes que pueden aparecer en una amplia gama de colores. Se cree que las moléculas fluorescentes pueden tener una función protectora contra los rayos ultravioleta y la luz intensa.

lunes, 7 de noviembre de 2022

 

LAS HORMIGAS CULONAS


Después de Semana Santa no es fácil ser hormiga culona en tierra santandereana.

Desde hace 500 años, los hombres hacen guardia en la boca de los hoyos de esta tierra guanentina. Estos valles son la vertiente misma de la imaginación de la culona, hormiga comestible, única en su sabor agrio en el mundo, reina criolla de los insectos que debe su nombre a lo enorme de su trasero lleno de huevos.

Miles de ellas salen de los hormigueros donde hibernan en los valles de San Gil, Curití, Villanueva, Barichara y Guane, buscando los rayos del sol para el apareamiento. En ese momento son atrapadas por los campesinos, en bolsas, jarras, ollas, costales, para ser tostadas vivas al fogón.

Saber el día exacto en que van a salir más hormigas es un legado de la tradición indígena de los guanes, perteneciente a la familia lingüística Chibcha. Los guanes, que vivieron entre los siglos VII y XVI, al aprendieron a masticarlas y a defenderse de la picada de los machos, que no se consumen, pero atacan con ferocidad a los intrusos.

Desde esos tiempos, cada mañana, durante nueve semanas al año, las culonas hacen parte de una tradición gastronómica, que luego de colonizar las mesas del país, ha llegado hasta Inglaterra, Alemania, Portugal, Canadá y Estados Unidos.

La quimera, que ya recorre el mundo, le atribuye a la hormiga culona poderes afrodisíacos, analgésicos y de longevidad, más aun si se consumen vivas, tras cortarles las patas, las alas y el pico.

A pesar de que este tipo de insecto cuenta con ciudades subterráneas en el Eje Cafetero y los Llanos Orientales, habitadas entre 50 y 200 millones de hormigas, la cocina santandereana convirtió este departamento en la fábrica oficial de culonas de Colombia.

El sociólogo e historiador Emilio Arenas asegura que si bien era consumida por las clases populares, la alta sociedad santandereana le tuvo resistencia a su culo.

"La hormiga tuvo una etapa vergonzante. Los ricos las llamaban hormigas colonas. Les daba pena referirse a ellas. Incluso en alguna ocasión se aseguró, para desprestigiarlas, que provenían de los cementerios. Pero la hormiga culona no ha perdido su vigencia".

Arenas considera que su consolidación como símbolo es producto de la tradición indígena que sobrevivió al paso de los años.

"Los artesanos y los artistas forjaron el concepto con sus obras. Las mujeres en la cocina hicieron su aporte. En los años 50, una importante empresa de transporte las llevó por todo el país. Luego los medios de comunicación hicieron su trabajo y se arraigó esta tradición".

Un estudio de la Universidad Industrial de Santander encontró que son una fuente rica en ácidos grasos no saturados, es decir, un alimento que previene enfermedades como el alto nivel de colesterol sanguíneo.

Por su parte, Hernando Medina, empresario bumangués, aseguró que el mercado de hormigas en el exterior es relativamente nuevo y está en crecimiento. Medina arrancó su proyecto hace cinco años exportando 50 kilos y hoy envía al año 800 kilos del insecto.

"La fuerte tradición santandereana de comer hormigas culonas se expande en el mundo con mucho éxito. Es una costumbre heredada de nuestros ancestros indígenas y así lo están reconociendo en los mercados extranjeros".

Para fortalecer esta tradición, Jorge Raúl Díaz, propietario de una finca de 30 hectáreas con 39 nidos de hormigas certificados, promueve desde hace dos años el concurso 'A coger culonas', que reúne a 20 novatos y expertos cazadores. El año pasado, en sus bolsas se amontonaron 56.000 hormigas.

Así, los santandereanos perpetúan una tradición que acompañó a sus antepasados, los guanes, y que comienza cada año en luna menguante al terminar Semana Santa.