viernes, 9 de septiembre de 2022

 

Estafas, reventa y codicia: así ha estallado el ‘boom’ de las zapatillas deportivas (y por qué hay quien vaticina su fin)

Casos como los del estafador Michael Maleekzadeh o polémicas como la de Kanye West, que denuncia públicamente a Adidas, convierten a las zapatillas en objeto no solo de veneración, sino de continua controversia

Por: TONI GARCÍA

A principios de agosto de este año, la fiscalía del distrito de Oregón denunció a Michael Malekzadeh, ciudadano estadounidense, al que consideraban responsable de una estafa de más de 80 millones de euros. Parecía otra estafa piramidal (de tamaño considerable, eso sí) salvo por la naturaleza del timo: Malekzadeh fue durante años el capo de Zadeh Kicks, una compañía dedicada a la reventa de zapatillas deportivas a la que muchos compraron sin saber que estaban picando un anzuelo.

El modus operandi de Malekzadhe era rupestre, pero lo que hace su caso especial es el producto que ofrecía, una de las grandes obsesiones de los últimos tiempos, el ítem por el que adolescentes han hecho colas interminables y ahora muchos pagan cantidades impensables de dinero: las deportivas. En Zadeh Kicks uno pagaba por unas zapatillas buscadísimas de difícil acceso y estas le llegaban rápidamente. El cliente satisfecho repetía y así hasta que un buen día hacía un pedido mayor: entonces las ansiadas zapatillas jamás llegaban a su destino. Un Ponzi de manual. La policía detuvo al timador y confiscó 60.000 pares de zapatillas de diversas ediciones limitadas de marcas como Adidas y Nike. Estas zapas se subastarán para intentar compensar a los miles de afectados, pero los expertos ya han advertido que, por mucho que se recaude, será insuficiente.

El mundo de las zapatillas no para de generar los titulares propios de un negocio en auge. Kanye West acusa estos días a Adidas de copiar modelos de zapatilla de Yeezy, la marca que el rapero firma desde 2015, que el fabricante alemán ha desarrollado con él, y que ha transformado el mercado con sus influyentes diseños. Es una auténtica historia de éxito: Yeezy ha sido valorada por el banco UBS entre 3.000 y 4.000 millones de euros. Pero ahora, West amenaza con abrir sus propias tiendas al margen de la multinacional. Mientras, en Oregón, los responsables de Nike ven cómo el mundo se vuelve loco con los modelos que diseña otro rapero, Travis Scott, o con otros de culto como las Jordan, las SB, o las estratosféricas cifras que alcanzan las ediciones limitadas del malogrado Virgil Abloh. La zapatilla era algo vulgar hasta que un montón de coleccionistas y adinerados clientes decidieron que dejara de serlo.

¿El fin de la fiesta?

El futuro puede no pintar tan bien. Primero por la saturación, la propia naturaleza cíclica de la moda. “Se dice que el mercado de las zapas alcanzará en 2030 los 30.000 millones de euros, pero ¿qué pasaría si desapareciera el valor añadido que le otorgamos a las zapatillas por su rareza?”, se pregunta Kieran Coyle, de Sole Supplier, uno de los mayores expertos del sector en el Reino Unido. Lois Sakany, periodista de la revista Business Insider, advierte de la pérdida del hype, o sea, de la magnética idea de exclusividad que rodea a algunos modelos. “Algo está pasando en el mercado sneaker, una suerte de corrección: el prestigio de la zapatilla disminuye y vemos el regreso de los mocasines o las botas”, afirmaba.

Otros popes del sector, como el youtuber Jumper Man, adivinan que habrá una bajada de los precios porque la recesión afectará especialmente a la zapatilla, ya considerada en este ámbito un producto de lujo. Porque, además, existe un problema endémico en este mercado boyante: es difícil controlar quién compra las zapatillas al precio original para luego revenderlas por varias veces lo pagado. Kieran Coyle alerta de que en el momento en el que los grandes colosos ataquen la reventa, el mercado se derrumbará: “Hasta que Nike no se tome tan en serio combatir la reventa como hace con las falsificaciones, esto seguirá prosperando”.

Hace solo unos días, Patta, la legendaria tienda de Amsterdam, puso a la venta sus Air Max 1 blancas, el quinto modelo de su colaboración con Nike. Como de costumbre, la web se colapsó y, solo unos minutos después, docenas de ejemplares de la zapatilla ya habían aparecido en los lugares de reventa habituales, con un coste dos o tres veces superior al del precio de salida. Para los sneakerheads (los tipos que durante años han coleccionado zapatillas para ponérselas o intercambiarlas, más que para hacer negocio con ellas), acabar con la agonía de la reventa sería una gran noticia porque permitiría un acceso mucho más sencillo a los modelos más buscados. De momento, para los más impacientes, han surgido herramientas como la mencionada Sole Savy, una app de pago que avisa a sus suscriptores de reposiciones, deadstocks (zapatillas que estaban agotadas y que de repente reaparecen en algún lado) u ofertas inesperadas. Una app, en inicio, planteada para los fans del fenómeno sneaker y no para las mafias de la reventa.

Porque, como cualquier tendencia en auge, el de las zapatillas puede haber llegado al paroxismo: los bots diseñados para comprar zapatillas más rápido que los humanos; el furor que provoca cada lanzamiento; el riesgo que implica el sistema de colas físicas (hubo disturbios en ciudades como Chicago y Los Ángeles); el frenético calendario de novedades y la llegada al mercado de jóvenes de toda Asia y Oriente Medio con conocimiento y dinero fresco, ha provocado una auténtica burbuja sneaker.

Por ahora, las zapatillas se han convertido, para casas de subastas como Sotheby’s, en categorías como los vinos o los bolsos Hermès: nuevos nichos donde invertir. Pero, para el cliente de la calle, el sector es casi una pesadilla. Es bastante posible que uno pueda adquirir un bolso en edición limitada de una gran marca de lujo en una tienda autorizada, pero si lo que quiere son unas Jordan Off-White, prepárese para sufrir, agarre fuerte la cartera y rece para que no le engañen.

 

jueves, 8 de septiembre de 2022


Así cambian nuestras células unas buenas vacaciones (y qué les pasa si vuelve el estrés)

La tensión crónica es un serio enemigo del equilibrio fisiológico y, por ello, tomar un descanso es importante para evitar el daño celular al organismo

Por: GUILLERMO LÓPEZ LLUCH

No nos damos cuenta, pero una gran parte de nosotros vivimos en condiciones de estrés casi continuo. Desde que el sonido del despertador nos arrebata de los brazos de Morfeo hasta que intentamos caer en sus brazos de nuevo solemos estar sometidos a diferentes formas de estrés que pueden afectarnos de manera bastante grave.

De hecho, el estrés crónico es un serio enemigo del equilibrio fisiológico y uno de los principales factores desencadenantes de enfermedades como el síndrome metabólicola diabetes tipo 2las enfermedades cardiovascularesalgunas neurodegenerativas como el párkinson y la inflamación crónica. Esencialmente, enfermedades en cuyo origen tienen bastante que ver hábitos de vida.

SkiPor ello, tomarnos un descanso es importante para descargar de estrés y de daño celular al organismo. La cuestión es, ¿de verdad descansamos en vacaciones? ¿O, en lugar de eso, nos estresamos más cuando formamos parte de estampidas llenas de prisas, atascos, colas en los aeropuertos y carreras para colocar la sombrilla en la primera línea de playa?

Efectos colaterales del estrés

Constantemente recibimos información en forma de estímulos sensoriales desde el exterior, pero también desde el interior. Así detectamos si tenemos hambre, sed, sueño, dolor, malestar… Muchas de estas sensaciones dependen de conducciones nerviosas, pero otras se producen porque nuestras células y órganos liberan sustancias que informan a otras células y órganos. A estas sustancias las conocemos como factores locales y hormonas.

Por ejemplo, cuando necesitamos reaccionar de inmediato para defendernos de un peligro, liberamos sustancias como la adrenalina, la norepinefrina y el cortisol, que activan los órganos para producir una respuesta rápida que o bien nos pone en alerta o bien, directamente, nos permite escapar.

Estas hormonas del estrés solicitan de nuestro cuerpo una respuesta defensiva u ofensiva necesaria para la supervivencia. Lo notamos de inmediato en síntomas como sequedad de boca, sudoración de las manos, aumento de la frecuencia cardiaca o dolor de cabeza. El problema es que, por lo general, nos estresamos estando en la oficina, en el sofá, en casa, en el súper o incluso charlando con amigos. En esas situaciones, nuestro cuerpo recibe señales de peligro, pero nuestros músculos y órganos no responden a ellas (no huimos ni peleamos).

Cuando esa “contradicción” se perpetúa en el tiempo nos ocasiona serios problemas. El estrés crónico mantiene a nuestras células en un estado de activación continua que acaba produciendo daños moleculares y celulares, respuestas inflamatorias crónicas y todo un conjunto de efectos colaterales que afectan a nuestra salud.

¿La solución? Tomarnos la vida con un poco de tranquilidad.

Relajación necesaria: el efecto de las endorfinas y otras hormonas

El descanso y la relajación tienen efectos beneficiosos más que contrastados sobre las células. Por lo pronto, las evidencias científicas indican que el descanso y el sueño reparador ayudan a eliminar los daños acumulados en estas y a recuperar los ritmos naturales de sueño y vigilia.

La melatonina u “hormona del sueño” juega un papel esencial en este sentido, porque activa la eliminación de estructuras celulares dañadas. Eso impide que se acumule la basura celular y evita que progresen enfermedades neuroneurodegenerativas como el alzhéimer.

Por otro lado, unas agradables vacaciones liberan en nuestro organismo endorfinas. Conocidas como las “hormonas de la felicidad”, se trata de pequeñas proteínas que estimulan los centros de las emociones placenteras en el cerebro. Se consideran opioides endógenos y nuestras neuronas las liberan cuando nos encontramos en situaciones relajantes, felices y cuando hacemos ejercicio. Aunque los efectos moleculares de estos neurotransmisores no están del todo claros, algunos indicios indican que pueden prevenir la progresión de enfermedades neurodegenerativas.

Otro neurotransmisor que se libera cuando nos encontramos relajados es la serotonina, otra sustancia también conocida como “hormona de la felicidad”. Su deficiencia se ha asociado con múltiples enfermedades, especialmente con la fatiga crónica, pero también con la demencia o con la gravedad de la covid-19.

Las vacaciones mejoran la salud

Teniendo en cuenta todos estos factores, disfrutar de unas vacaciones relajadas que nos alejen del estrés diario es importante para recuperar los equilibrios fisiológicos que nos permiten mantener una buena salud.

Solo bajar los niveles de hormonas del estrés, aumentando a la vez aquellas que nos producen placer y relajación, ayuda a que las células eliminen los daños acumulados con el tiempo y previenen múltiples enfermedades. No es necesario ir a destinos exóticos ni a playas de ensueño: basta con dejar a un lado las presiones, descansar sin preocupaciones y disfrutar. Con eso ganamos mucho en salud y nuestras células lo agradecen.

Y cuando las vacaciones acaban, no estaría de más seguir teniendo presente lo bien que le sienta a nuestro organismo el descanso bien organizado.

  


miércoles, 7 de septiembre de 2022

 

Tinnitus: 740 millones de personas oyen pitidos o zumbidos en sus oídos

Los científicos dibujan por primera vez el mapa mundial de los acúfenos: 120 millones de personas sufren su grado más intenso e incapacitante

Por: MIGUEL ÁNGEL CRIADO

En torno al 14% de los adultos del planeta oyen o han percibido sonidos en sus oídos o cabeza que no procedían de ninguna fuente sonora externa, lo que suponen 740 millones de personas. Una decena de científicos europeos ha estimado por primera vez la prevalencia de este fenómeno, conocido como acúfenos o tinnitus (del latín tinnire, tintineo). Sus resultados, recién publicados en la revista médica JAMA Neurology muestran que estos zumbidos son más habituales con la edad y que no hay diferencias entre sexos, pero sí una intrigante disparidad regional. Esta investigación destaca además que aún queda mucho por saber y definir de este trastorno sonoro.

Más allá de la definición mencionada arriba (sonidos en el oído o cerebro que no proceden de fuente externa), hay muchas incógnitas por despejar. Los acúfenos casi siempre son una manifestación de otro problema, pero su etiología es muy variada: pueden ser consecuencia de una lesión auditiva provocada por el ruido extremo o constante, debida a un episodio de estrés repentino, acumulación de cerumen o de patología graves, como alguna lesión de origen tumoral. Esta variabilidad en los trastornos asociados agrava y complica la escasez de datos. Y hay que empezar por el principio: saber a cuántas personas les afectan.

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La epidemióloga del Instituto Mario Negri (Milán, Italia) Carlotta Micaela Jarach es la primera autora del estudio publicado en JAMA Neurology, cuyos resultados resume: “Nuestras estimaciones indican que, a escala global, uno de cada siete adultos refiere haber experimentado tinnitus”. En los casos más graves, en los que los zumbidos interfieren significativamente en la calidad de vida, la cifra es inferior: “Hemos encontrado tinnitus severo en aproximadamente el 2% de la población”. Eso son unos 120 millones de personas que sobreviven con intensos pitidos, a veces continuos o incapacitantes.

“Hemos encontrado tinnitus severo en aproximadamente el 2% de la población (120 millones de personas)”

Carlotta Micaela Jarach, epidemióloga del Instituto Mario Negri (Milán, Italia)

Para llegar a estos porcentajes, los autores del estudio revisaron centenares de trabajos previos sobre la prevalencia e incidencia del tinnitus publicados en las revistas científicas. Al final, limitaron la revisión a un centenar de investigaciones, algunas nacionales, otras regionales. Después escalaron sus resultados a la población mundial. Así que es una aproximación. Por la propia naturaleza de los acúfenos, va a ser difícil saber exactamente cuánta gente los sufre.

Generalmente, los tinnitus acompañan, anteceden o suceden a la pérdida de audición, la hipoacusia. Aquí viene uno de los principales problemas para estudiarlos y cuantificarlos: hay aparatos para medir y registrar esa pérdida, con detallada información sobre intensidad sonora y frecuencias más afectadas. Pero no hay manera de grabar los pitidos. Son una sensación subjetiva, lo que complica las cosas. Así que, para determinar la prevalencia, se usan encuestas y hay que confiar en lo que dicen los afectados. Eso ha llevado a los autores del estudio a ser prudentes con los datos obtenidos para los menores.

Por edades, el 14,4% de los mayores de edad han sufrido tinnitus. El porcentaje es muy parecido en los menores, un 13,6%. Esto parecería contradecir la conexión entre hipoacusia y envejecimiento. Pero Silvano Gallus, jefe del Laboratorio de Epidemiología del Estilo de Vida del Instituto Mario Negri y coautor del estudio, pide prudencia a la hora de valorar los datos de los jóvenes. “Nuestra hipótesis es que la forma en que se plantea la pregunta juega un papel importante: a falta de un instrumento de diagnóstico objetivo que pueda atestiguar la presencia de tinnitus, se realiza mediante el uso de cuestionarios validados que permiten la identificación de la posible gravedad de la afección”, comenta en un correo.

“Cuando estábamos analizando los estudios realizados en niños, la mayoría de las veces la existencia de tinnitus se investigó con una pregunta general sobre la presencia de silbidos o zumbidos. Esto, en nuestra opinión, tiende a llevar a una sobreestimación, porque muchos niños responderán afirmativamente, incluso si no tienen tinnitus”, añade. Hecha esa salvedad, de ser cierto el porcentaje infantil, habría que añadir otros 325 millones de afectados. Pero los autores de la investigación insisten en no considerar creíble los números para los niños.

“La prevalencia del tinnitus parece ser similar en ambos sexos, mientras que aumenta significativamente con la edad”

Al segregar los datos por grupos de edad en los adultos, se confirma la prudencia de Gallus. Así, mientras la prevalencia entre los jóvenes adultos (18 a 44 años) es del 9,7%, sube hasta el 13,7% en los de mediana edad (44 a 65 años) y asciende al 23,6% en los mayores de 65 años. Las diferencias se agrandan en el caso del tinnitus severo, cuya prevalencia entre los mayores es hasta 20 veces mayor que entre los adultos más jovenes. Todo esto confirma la progresión de la prevalencia con la edad. Por otro lado, apenas hay diferencias según el sexo.

Berthold Langguth, profesor de psiquiatría y psicoterapia de la Universidad de Ratisbona (Alemania) y coautor de la investigación, comenta estos datos en una nota de prensa: “Hemos comprobado que la prevalencia del tinnitus parece ser similar en ambos sexos, mientras que aumenta significativamente con la edad”, añade y uno de los principales expertos en tinnitus en Europa. Para Langguth, “dado el envejecimiento de la población mundial, el tinnitus será un problema creciente en el futuro”. El problema es que, más allá de técnicas de adaptación, no hay grandes avances farmacológicos contra los acúfenos.

Los autores de esta investigación también han puesto sus datos sobre el mapa. Por regiones continentales, en Asia, Oceanía, América del Norte y Europa tienen porcentajes similares, entre el 16% y el 13%. Pero los datos de América Latina, con un 21,9% y el de África, que baja hasta el 5,2% no tienen fácil explicación, más allá de la bajísima disponibilidad de estadísticas y estudios para estas zonas. Lo que sí demuestra este trabajo es que los zumbidos en los oídos no entienden de clases sociales. Al comparar la incidencia con el producto interior bruto per cápita, vieron que tanto los más ricos como los más pobres sufren los acúfenos.

 

martes, 6 de septiembre de 2022

Arranca la reconquista de la Luna

Países como China, Corea e India se suman a la carrera espacial lanzada por EE UU, Europa y Rusia. Las mujeres también participarán de los nuevos viajes, en los que se explotarán los recursos minerales del cuerpo celeste y se establecerán bases permanentes como trampolín hacia Marte

Por: NUÑO DOMÍNGUEZ

“Se aproxima una nueva era de la exploración espacial y Corea quiere estar en ella”, explica por correo Sungsoo Kim, del Instituto de Investigación Aeroespacial de Corea y responsable de Polcam, uno de los cuatro instrumentos científicos a bordo de Danuri. El principal objetivo del país asiático es desarrollar tecnología de exploración y comunicación con la Luna y otros cuerpos del sistema solar. Pero la nave también hará investigaciones científicas de primera línea. Polcam, por ejemplo, será la primera cámara que estudie la textura del suelo lunar usando luz polarizada.

“El objetivo de este instrumento será cartografiar el tamaño de las partículas de regolito lunar, lo que nos dirá aproximadamente cuánto tiempo lleva expuesto a las condiciones del espacio”, detalla Kim. Otros dos instrumentos analizarán la intensidad del campo magnético lunar y la abundancia de algunos elementos estratégicos, como el uranio, el helio o el agua.

El cuarto instrumento a bordo, ShadowCam, ha sido desarrollado por la NASA y estudiará “las parcelas más valiosas del sistema solar”, en palabras de sus creadores. Se trata del interior de los grandes cráteres del polo Sur de la Luna, donde nunca llega la luz del Sol. Se piensa que estas cavidades en eterna penumbra atesoran toneladas de agua helada, un elemento clave para que los futuros astronautas puedan beber y fabricar combustible de cohetes a base de hidrógeno.

La Danuri se lanzó el 4 de Agosto del 2.022, pero aún tardará hasta diciembre en llegar a la Luna y empezar a orbitarla a una altitud de apenas 100 kilómetros. Mientras tanto, se espera que otras misiones de EE UU y Europa, India, Japón, Emiratos Árabes y China intenten alcanzar el satélite.

El 29 de agosto despegó la misión Artemis I de la NASA, sin duda la más ambiciosa de todas las mencionadas. Se trata del primer ensayo general con la cápsula Orion, diseñada para llevar astronautas a la Luna y Marte, y el cohete SLS, el mayor y más potente jamás construido.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha construido un componente clave: el módulo de servicio de la Orion. “Esta parte es como las piernas de la nave, pues proporciona la propulsión y energía que necesita, incluidos los paneles solares y los depósitos de oxígeno y agua y nitrógeno; mientras el cerebro, la electrónica y el software de control, va instalado en la cápsula propiamente dicha”, explica a EL PAÍS Philippe Deloo, un ingeniero belga de 61 años que encabeza la participación europea.

Los propulsores del módulo de servicio son los responsables de llevar a la cápsula desde la órbita de la Tierra hasta la Luna, que sobrevolará a apenas 100 kilómetros sobre la superficie. De momento no habrá ningún humano allí para verlo: los únicos tripulantes de la Artemis I son tres maniquíes; uno con el traje completo de astronauta y otros dos torsos —bautizados Helga y

Zohar— que se usarán para estudiar la efectividad de un chaleco especial contra la radiación del espacio.

La Orion hará una órbita y media en torno a la Luna siguiendo una trayectoria elíptica. Si todo sale bien, en su punto más alejado del satélite se convertirá en la nave capaz de transportar humanos que más lejos haya llegado en el espacio; más que las Apolo que llevaron al hombre a la Luna hace más de medio siglo.

Está previsto que las cámaras a bordo de la cápsula envíen a la Tierra imágenes espectaculares de la superficie lunar, de la propia nave, así como la versión de más calidad hasta la fecha de la Tierra vista desde la Luna. En 1968, los astronautas del programa Apolo tomaron fotos similares que supusieron una conmoción: era la primera postal enviada por humanos desde fuera del planeta.

La Orion tardará 19 días en completar su ruta en torno al satélite. Después, el módulo de servicio europeo encenderá los propulsores para traerla de vuelta a la Tierra en otros 19 días. Si todo va según lo esperado, la cápsula se zambullirá en el océano Pacífico el 10 de octubre tras una secuencia de aterrizaje con 11 paracaídas que la frenarán de 40.000 kilómetros por hora a apenas 30. Una de las claves de la misión es probar el escudo térmico de la nave, que alcanzará unos 3.000 grados durante su reentrada en la atmósfera terrestre, según ha explicado Debbie Korth, una de las responsables de la misión por parte de la NASA, durante una rueda de prensa.

Deloo cree que Artemis es un programa infinitamente más ambicioso que el Apolo. “En esta ocasión la intención es ir a la Luna para establecer bases permanentes”, primero, orbitales, y después en superficie, explica. “En el Apolo, la ciencia era un objetivo colateral. Ahora vamos a desplegar todas nuestras capacidades para explorar el polo Sur de la Luna, que tiene un enorme interés geológico y un gran potencial de explotación comercial de minerales. Todo esto nos enseñará a saber si podemos vivir allí de forma autónoma y usar la Luna como trampolín para llegar hasta Marte”, destaca.

Si Artemis I es un éxito, en 2024 se lanzará la primera misión tripulada que orbitará la Luna sin aterrizar en ella. El año siguiente la NASA espera que una mujer pise el satélite por primera vez en la historia. El nombre de esa elegida no se ha anunciado aún, pero será seleccionada entre el cuerpo actual de astronautas, un grupo de 42 estadounidenses, casi la mitad mujeres, “con edades comprendidas entre los veintimuchos y los sesenta y tantos”, según explicó en rueda de prensa Reid Wiseman, jefe de astronautas de la NASA. “Es cierto que tenemos algún que otro examen médico, pero si están sanas pueden contar con que les podremos enviar al espacio”, añadió.

Igualdad lunar

Muchas cosas han cambiado respecto a los programas anteriores en pos de la igualdad de sexos, entre ellas los límites de exposición a la radiación espacial, capaz de provocar cáncer, que se han igualado por completo independientemente del sexo.

Cada candidato del cuerpo de astronautas será asignado bien a Artemis, bien a la Estación Espacial Internacional, con entrenamientos diferentes. Para la Luna, los candidatos montan en una réplica de la Orion o pasan horas trabajando con sus trajes de exploración lunar en las profundidades de una piscina en tinieblas, entre otras muchas pruebas. Otros países planean misiones algo más modestas a la Luna. Entre ellos sobresale la India, una pujante potencia espacial que en 2009 fue protagonista de uno de los descubrimientos más recientes e importantes en este satélite: el hallazgo de agua en la luna realizado por la sonda Chandrayaan-1. En 2019 el país fracasó en su intento de aterrizar en el satélite con su módulo Vikram. El país asiático tiene previsto realizar un nuevo intento en el primer tercio de 2023.

Quienes sí consiguieron aterrizar ese año en la cara oculta de la Luna por primera vez en la historia fueron los chinos. El país planea varias misiones de exploración de la Luna, recogida de muestras en asteroides, y está construyendo su propia estación espacial. Desde EE UU y Europa citan a este país como su principal competidor.

Japón es otro de los protagonistas de este renacimiento de la exploración lunar. Los nipones tienen previsto lanzar este año la misión Slim, que intentará el aterrizaje más preciso desde el punto de vista geográfico que se haya hecho nunca en el satélite. La dinastía petrolera de Emiratos Árabes también espera aterrizar por primera vez en la Luna con Rashid, un pequeño vehículo de exploración en cuyo lanzamiento participa la empresa nipona ispace. El año pasado, el país de los jeques ya impulsó con éxito la Al Amal —Esperanza—, la primera nave árabe que orbitó otro planeta: Marte.

A pesar de estar enfangada en la guerra de Ucrania, Moscú también quiere correr en esta nueva carrera a la Luna. En tiempos de la Unión Soviética, fue un rival de primera línea para EE UU y durante décadas fue la única otra nación capaz de aterrizar sondas robóticas en el satélite con éxito. Las cosas han cambiado mucho. Las sanciones y la ruptura de colaboraciones en el espacio entre Moscú y Occidente ponen las cosas mucho más difíciles. Aun así, el país mantiene su misión Luna-25, un aterrizador que debería haber despegado en julio, pero que probablemente no se lance hasta 2023, según la agencia Tass.

Más cerca de la Tierra, la guerra de Ucrania ha provocado una crisis espacial sin precedentes. El confuso anuncio de Rusia de que abandonará la Estación Espacial Internacional (ISS) —una base espacial constantemente habitada por astronautas internacionales a 400 kilómetros de la Tierra— en 2024 impacta de lleno en los planes de EE UU y Europa, que querían mantenerla en pleno funcionamiento hasta 2030. Aunque todo indica que prolongará su presencia en la ISS más allá de la fecha anunciada para su retirada, por su incapacidad para poner en marcha su propia estación en pocos años.

Deloo, veterano ingeniero de la ESA, que fue durante años responsable de la participación europea, cree que los dos socios occidentales no deberían tener muchos problemas para seguir operando sin necesidad del módulo ruso. “La única función exclusiva de este módulo es desorbitar la estación cuando llegue el final de su vida útil. De momento, los socios occidentales pueden seguir elevando la estación para que conserve su órbita, así que hay tiempo de sobra para adaptarse y operar con normalidad sin Rusia”, asegura.

lunes, 5 de septiembre de 2022

 

Amenazas y destierro: el precio a pagar por defender el agua en Colombia

Las pescadoras de Barrancabermeja están dispuestas a sacrificarse para defender su ciénaga, que denuncian que está contaminada por una refinería de la estatal Ecopetrol y otras industrias de la zona

Por: EDU LEON

Una canoa se desliza lentamente por las aguas de la Ciénaga de San Silvestre, a las afueras de Barrancabermeja, en el norte de Colombia. A bordo van cinco pescadoras que desafían los peligros de una zona caliente en todos los sentidos: a los más de 30 grados de temperatura habituales se le suman los desafíos de un área con presencia de paramilitares, el Clan del Golfo y el grupo guerrillero ELN. Pero estas mujeres, aglutinadas en la Federación de Pescadores Artesanales de Santander (Fedepesan), se han organizado para defender el agua de la contaminación en un área afectada por dos vertederos y varias industrias, entre ellas una refinería de la petrolera Ecopetrol, la empresa más grande de Colombia.

“Hay muchas amenazas, especialmente contra los líderes pesqueros. Porque defienden los derechos de los pescadores y [luchan contra] la contaminación del agua de la ciénaga. Entonces, a menudo se producen graves amenazas contra nuestros líderes”, afirma Liudmila Alemus, una pescadora de 51 años que vive en la carretera de la ciénaga de San Silvestre, un pantano que pertenece a la cuenca media del río Magdalena. Según cuenta, ella misma fue víctima de un asalto el 25 de julio. Ese día, tres hombres armados llegaron a su casa para amenazarla delante de su hijo de 8 años y revisaron la vivienda durante una hora. Antes de irse, le advirtieron de que le cortarían las manos si no les decía dónde tenía el dinero. Se llevaron un celular, una tablet y una motocicleta.

Liudmila no conocía a los hombres ni sabe a qué grupo pertenecían, pero cree que ese episodio está relacionado con su rol público de defensora del agua. Así lo creen también varias organizaciones que defienden los derechos de los pescadores de la zona que, en una denuncia pública emitida una semana después del ataque, lo atribuyen a “retaliaciones por la labor en defensa de los complejos cenagosos y sus afluentes, la protección de la pesca artesanal y las denuncias realizadas por las y los pescadores artesanales”. Según se puede leer en la carta, el asalto se produjo después de una inspección dirigida por un grupo de la federación de pescadores, entre los que se encontraba el esposo de Liudmila, para exponer ante funcionarios públicos las afectaciones ambientales sobre varias fuentes de agua, incluida la ciénaga San Silvestre.

Para Liudmila —varias veces desplazada por el conflicto armado y cuya familia sufrió en carne propia la violencia con el asesinato de una de sus hermanas— y para sus compañeras, las amenazas no son nuevas. Pero no dudan de que tienen que seguir defendiendo el agua. De ella viven y por ella se sienten protegidas. “Dondequiera que he vivido, he vivido junto a un río, un pantano o una ciénaga. El agua es la vida para nosotros los humanos, para los peces, para todo”, afirma la pescadora. “Ha habido contaminación y he visto que ahora los peces no son tan grandes como antes”, confiesa. Según cuenta, cada vez hay menos bocachico, la especie que más consumen en la zona, y ya casi no se encuentra sábalo. Mientras habla, su hijo Stiven, que juega en el agua, le grita: “Soy un manatí, mírame”.

Desde hace décadas, además de una fuente de biodiversidad, esta zona es un área de extracción de petróleo. Entre otras industrias, allí opera desde 1922 una refinería de Ecopetrol, la compañía estatal más grande de Colombia. Pero para la población, la actividad petrolera no ha significado desarrollo, sino que siguen teniendo malas carreteras, malas escuelas y malos hospitales. Y cada vez ven más contaminación, tanta que, denuncian, ya hay zonas donde ya no pueden pescar y algunas de las ciénagas incluso se han secado.

La ciénaga de San Silvestre es la despensa de Liudmila y sus compañeras. Pero basta un viaje por sus aguas para ver los efectos de la industria. Al pasar por el lado de las tuberías por donde salen los vertidos de Ecopetrol, las hojas de guamo macho, almendro y zarza se tiñen de negro azabache por el aceite, que también se deposita en las profundidades del pantano.

En 2020, un informe de la Contraloría sobre los planes de contingencia y la atención de emergencias en derrames de hidrocarburos en cuerpos de agua afectados por la refinería de Barrancabermeja señaló “contingencias repetitivas”, lo que indica “una carencia de medidas preventivas efectivas”. Según la auditoría realizada entre los años 2012 y 2019, “la alteración de la calidad hídrica [relacionada con la actividad de la refinería] afecta la disponibilidad y cantidad de peces a los que puede acceder la comunidad del área de influencia de los cuerpos de agua más afectados”, entre los que incluye la ciénaga San Silvestre.

La compañía, sin embargo, rechazó en un correo a EL PAÍS que el informe concluya que las operaciones de la refinería Barrancabermeja hayan afectado a la fauna o las aguas. Además, aseguraron tener un plan de gestión de riesgos y emergencias actualizado, así como estar haciendo inversiones “millonarias” para garantizar operaciones limpias y proteger el agua. “Los eventos que se han presentado han sido atendidos de manera inmediata y efectiva con personal y equipos propios; se han catalogado como menores porque no han generado afectación que requiera procesos de recuperación de áreas”, añaden.

Pero Liudmila y sus compañeras no están de acuerdo con esta versión. Por eso, en 2019, decidieron unirse para proteger las aguas. Una de las actividades que realizan es la vigilancia del manatí antillano, una especie en peligro de extinción, de acuerdo con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). Además, las pescadoras hacen controles de la ciénaga para registrar y documentar los materiales contaminantes y masas aceitosas, participan en espacios institucionales como consejos de pesca y hacen denuncias públicas, lo que les ha valido ser objetos de amenazas e incluso de destierro, como sucedió con Yuly Velázquez, la presidenta de Fedepesan en el departamento de Santander.

Esta mujer de 37 años ha tenido que alejarse de la ciénaga en la que pescaba y ahora vive en un barrio de la ciudad de Barrancabermeja, donde recibe diariamente la visita de la unidad de protección de la policía tras haber sufrido tres intentos de asesinatos desde enero 2021. Antes de huir, Yuly había enseñado a los demás pescadores a utilizar los teléfonos móviles y a registrar con fotos, vídeos y directos en redes sociales su situación, lo que movilizó a ecologistas de otros lugares. “Los pescadores, los que estamos más cerca del agua, empezamos a identificar y documentar la contaminación. Fuimos testigos de la mortandad de peces, de la flora y de fauna como tortugas y otras especies. En ese momento, empezamos a hacer la línea de base, anotando los lugares más contaminados”, recuerda.

Yuly ha denunciado públicamente en varias ocasiones la contaminación de la ciénaga, así como irregularidades en la adjudicación de un contrato para su limpieza y ha pagado caro su activismo: en 2021, sufrió el primer ataque armado en su casa. En mayo de este año, volvió a ocurrir cuando estaba con otros pescadores: “Nos dispararon desde la orilla hacia la lancha. Cada vez que denunciamos un nuevo problema de contaminación, pasa”, asegura. El mes pasado, fue víctima de un nuevo ataque en el que su guardaespaldas fue alcanzado por una bala en la cara.

La líder pescadora reconoce que tiene miedo y que su lucha ha hecho que su familia no pueda vivir en paz. “Cualquier ruido, cualquier coche sospechoso, cualquier persona que te mira, ya pienso que empieza de nuevo”, afirma. Pero su compromiso para defender la ciénaga y a las comunidades pesqueras sigue firme: “Si yo no lucho por el agua, y, si los demás le tienen miedo, ¿quién lo hará?”, se pregunta. ”Tenemos especies en peligro de extinción, por lo que luchamos por el agua. Si no tenemos agua, no podemos pescar (...) La contaminación es una forma de amenazarnos para que finalmente tengamos que irnos”.

Sin embargo, sabe que por ahora debe vivir lejos de la ciénaga por seguridad. Lo mismo les ha sucedido a otras activistas, como Carolina Agon, una pescadora de 35 años que es vicepresidenta de la asociación de pescadores del Magdalena Medio. Tras recibir ataques y amenazas que ella atribuye a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) —un grupo paramilitar que ha cargado contra otros ambientalistas—, en febrero tuvo que salir de su casa para buscar un lugar seguro en otra parte del país.

Edin Salazar, de 63 años y compañera de asociación de Yuly y Liudmila, se mantiene firme en la lucha pese a haber presenciado uno de los ataques a la presidenta de Fedepesan. Pese al temor, dice sentirse orgullosa al pensar que está cumpliendo con el deber de defender el medio ambiente para sus nietos.

Los pantanos y las aguas del río Magdalena en Barrancabermeja ya sufren deterioro al ser una de las zonas petroleras más importantes de Colombia.

Mientras, Yuly sueña con poder volver a la ciénaga, para volver a disfrutarla. “No hemos perdido nuestra esencia de estar conectados al agua. A mi hijo le encanta ir a pescar. El agua está en mi sangre. Son mis venas, ¿verdad? Me encanta el río y mi sueño es tener una casa junto al agua en la ciénaga porque me conecta con mis abuelos que han muerto, me conecta con el mundo y la realidad y con todas las cosas bonitas que podemos disfrutar”.


viernes, 2 de septiembre de 2022

 

Nueva Zelanda: Semanas laborales de cuatro días, la nueva propuesta para fomentar el turismo interior

Tras bonos de 500 euros para las vacaciones, descuentos en hoteles y corredores turísticos, llega la opción de reducir la semana laboral por parte de Nueva Zelanda, que baraja la idea con empresarios del sector.

Bonos de 500 euros proporcionados por el Gobierno para viajar en familia que se pueden desgravar en la declaración de la renta, descuentos en hoteles y vuelos, nada de cuarentenas a los visitantes extranjeros... Cada país intenta atraer al turismo de una forma adoptando medidas diferentes, unas más viables y otras más peregrinas. El último en aportar ideas ha sido Nueva Zelanda, que estudia poner en marcha semanas laborales de cuatro días para promover el turismo interior, en particular, y la economía del país, en general.

La iniciativa la ha avanzado su primera ministra Jacinda Ardern, a la que medio mundo ha puesto cara por su buena gestión de la crisis mundial del coronavirusl. Las cifras la avalan, ya que el país de las Antípodas ha confirmado 1.153 casos de Covid-19, 1.452 curados y 21 fallecidos hasta mayo del 2.022. Uno de los planteamientos más estrictos del planeta en cuanto a restricciones se refiere fue la clave del éxito, ya que se cerraron las fronteras de forma total en cuanto se supo del avance de la pandemia.

MEDIDAS MÁS RESTRICTIVAS DEL PLANETA

También obligó a guardar una cuarentena de 14 días a todo viajero que llegara al país, ya fuese nacional o extranjero. No dejó que arribara a sus puertos ningún crucero y, a medida que el virus remitía, fue creando burbujas sociales entre grupos reducidos de personas.

Así, poco a poco, ha conseguido mantener lejos la enfermedad, de forma que ahora quiere reactivar la economía y el turismo poniendo en marcha otra serie de medidas innovadoras. Como la de reducir la semana laboral a cuatro días. El turismo en el país supone el 5,6% del Producto Interior Bruto (PIB) de forma directa y el 4,3%, indirecta, lo que traducido en empleados equivale a cerca de 200.000 personas. O lo que es lo mismo, ocho de cada 100 trabajadores.

Por ello, Ardern ha hecho un llamamiento a los empresarios del sector para que valoren la posibilidad de reducir la jornada laboral, lo que permitiría disponer de más tiempo libre fomentando el turismo interior, la conciliación familiar y el disfrute con los amigos fuera de casa después de tanto tiempo de confinamiento. En un vídeo publicado en Facebook, la primera ministra solicita a los ciudadanos cualquier propuesta para mejorar la economía.

LLAMAMIENTO AL SECTOR TURÍSTICO

El sector turístico ha recibido con buenos ojos la propuesta, al sufrir la falta de turistas extranjeros por el cierre de fronteras. Además, Ardern habla de flexibilidad a la hora de instaurar la reducción del tiempo de trabajo, ya que puede ser limitándola a cuatro días laborales o articulando más días festivos a lo largo de todo el calendario laboral.

Por otro lado, Nueva Zelanda también se plantea crear un corredor turístico con Australia, uno de los países con los que tiene mejor relación tanto a nivel institucional y comercial como turístico, ya que son sus principales mercados en este campo.

Los australianos constituyen alrededor del 40% de las llegadas internacionales a Nueva Zelanda, siendo su mercado turístico número uno. Por su parte, sus habitantes alcanzan el 15% del turismo en Australia, ocupando el segundo lugar en cuanto a viajeros extranjeros. Se trataría del corredor de Tran-Tasmania. Es decir, se crearía una burbuja para poder viajar libremente solo entre los ciudadanos de ambos países, dadas las buenas cifras de coronavirus de los dos.

jueves, 1 de septiembre de 2022

 

La siniestra historia real detrás de Unterweger, el asesino en serie al que John Malkovich da vida en Madrid

Asesinó a una prostituta en 1974 y fue condenado a cadena perpetua, pero fue liberado por la presión de los intelectuales austriacos, que lo consideraban un buen escritor arrepentido… y acabó matando a diez mujeres más


Por: ISRAEL VIANA

 

La primera vez que ABC informó sobre él fue en 1992. El titular decía: 'Buscan a un conocido escritor austríaco como presunto asesino de ocho mujeres'. Hasta ese momento, Jack Unterweger había sido considerado «un ejemplo de reinserción social», puesto que, durante los quince años que pasó en prisión por estrangular a una prostituta en 1974, se dedicó a escribir novelas, poemas, obras de teatro y hasta libros infantiles. Su éxito fue tan grande que los intelectuales de su país lo convirtieron en un emblema nacional de la rehabilitación e impulsaron una campaña para promover su liberación.

El Gobierno accedió a indultarlo, finalmente, en 1990, pero lejos de integrarse en la sociedad y dedicarse a la literatura como el rehabilitado autor superventas en el que se había convertido, se dedicó a ocultar nuevos y atroces crímenes. «Desde su puesta en libertad hace dos años, podría haber matado a ocho mujeres más, siete de ellas prostitutas. El sospechoso asegura, además, que no se entregará, porque no soportaría la prisión de nuevo», contaba este diario. Y detallaba a continuación: «Mediante una llamada telefónica, Unterweger ha propuesto a sus perseguidores que se pongan en contacto con su abogado para que actúe como intermediario y, así, contestar a las preguntas que la Policía desee plantearle».

Ahora, este asesino en serie vuelve a estar de actualidad, después de que John Malkovich haya aterrizado en Madrid, acompañado por dos sopranos y una orquesta, para representar en España un inquietante espectáculo lírico-teatral inspirado en el caso real de Unterweger: 'The Infernal Comedy' ('La comedia infernal'). El espectáculo –basado en un lectura pública de la supuesta autobiografía del asesino– se estrenó en el patio central del Centro Cultural Conde Duque, dentro del festival Veranos de la Villa.

 

Aquella noticia de 1992 conmocionó a Austria y a toda Europa, porque su caso representaba un ejemplo de que había una segunda oportunidad para todo el mundo: «Unterweger publicó desde la cárcel su primera obra, la autobiográfica 'El purgatorio'. Luego escribió diversas piezas de teatro en las que la prisión servía como fondo a la trama y, en su última obra, 'Grito de miedo', trata el tema del sida. Su primer libro fue llevado al cine, con guión del propio autor, y contó con subvenciones oficiales del Ayuntamiento de Viena y de un banco, así como con la colaboración de la televisión estatal. En su momento, Unterweger se quejó del poco dinero que le reportó la película, en la que se relataba la triste vida del autor en prisión, a pesar de que su labor literaria desde la cárcel le proporcionó ingresos por más de 135.000 dólares», explicaba ABC.

Una infancia brutal

Unterweger nació en el seno de una familia pobre de la localidad austriaca de Judenburg, en 1950, donde su infancia pronto se convirtió en un infierno. La madre de era una prostituta que siempre tuvo problemas con la ley y que lo abandonó cuando era muy pequeño. Lo dejó con su padre, que era alcohólico y abusaba de él. Por si fuera poco, su abuelo, quien realmente lo crió, acostumbraba a golpearle y a llevar prostitutas a casa, obligando al pequeño Jack a emborracharse con ellas. Analfabeto y sin educación, nuestro protagonista se lanzó finalmente a la delincuencia y, durante un tiempo, fue proxeneta.

En 1974, cuando tenía 24 años, cometió su primer asesinato. Su víctima fue una alemana de 18 años llamada Margaret Schäfer a la que agredió sexualmente y, después, golpeó con una barra de acero hasta dejarla inconsciente. Una vez en el suelo, la estranguló con su propio sostén y la arrojó al bosque para que su cadáver pudriera. Tras un año de investigaciones, la Policía lo arrestó y, tras un juicio no tan mediático como el segundo, pues todavía no era una persona popular, fue condenado a cadena perpetua.

Cuenta que en el juicio lloró mucho, que juró que lo sentía y que rogó para que le dieran una segunda oportunidad. Para hacerse merecedor de ella, Unterweger aprovechó su estancia en la cárcel para aprender a leer y escribir. Pronto llegaron sus primeros libros y poemarios, con una destreza tan apabullante que acabó convirtiéndose en un autor de culto. El asesino se preocupó en cultivar su imagen de escritor arrepentido y preparado para vivir en libertad con el resto de ciudadanos. Pero el 'boom' definitivo llegó en 1983, cuando publicó una extensa autobiografía en la que contaba con todo detalle su horrible infancia.

Éxito de ventas

El libro se convirtió en un rotundo éxito en ventas y la comunidad literaria de Austria hizo de la libertad del criminal su cruzada. ¿Cómo alguien que escribía tan bien, que tenía semejante sensibilidad y que se mostraba tan arrepentido podía continuar entre rejas? La presión mediática fue tan grande que el 23 de mayo de 1990 fue liberado. No se tuvieron en cuenta los informes psiquiátricos que hacían hincapié en que volvería a recaer. Los intelectuales del momento, políticos, policías y el pueblo querían ver en él a un hombre que había aprendido de sus errores y que era víctima de una infancia difícil.

No le había resultado muy difícil engatusar al país y conseguir ser visto como una persona carismática con gran sensibilidad escritora. A los ojos de la sociedad austriaca, pasó de un delincuente de poca monta sin una moneda en el bolsillo, a ser una figura mediática de gran importancia. Una vez en la calle, el nuevo Jack comenzó a aparecer en todos los debates televisivos y escribir en los periódicos más influyentes. Era entrevistado para que opinara sobre la rehabilitación de los presos. Sus obras de teatro fueron representadas y el asesino siempre acudía a los estrenos como invitado de honor. Frecuentaba fiestas y se rodeaba de otras celebridades. Su sello era un traje blanco y una flor roja en la solapa, que le convirtieron en un imán para las mujeres adineradas y de buena familia.

Sin embargo, tal y como advirtió el escritor y agente del FBI Gregg McCrary: «Cuando se educa a un psicópata, lo único que se consigue es un psicópata educado». Y así fue, porque Unterweger no tardó en volver a las andadas, esta vez con mucha más saña, mientras seguía engañado a la élite del país. La primera víctima de esta segunda etapa siniestra fue hallada desnuda en septiembre de 1990. Solo portaba un anillo de bodas y los calcetines. Prácticamente igual que la adolescente de 1974, había sido golpeada con brutalidad, agredida sexualmente, estrangulada con sus medias, abandonada en el bosque y cubierta de hojas.

 

El 'modus operandi'

Pronto se encontró otra víctima, y luego otra… y otra. Todas eran prostitutas. Antes de que acabara el año había matado a seis, siguiendo siempre el mismo procedimiento. Pero lo curioso es que, mientras sumaba homicidios a su currículo, publicaba artículos sobre crímenes reales para una revista. En junio de 1991, de hecho, voló a Los Ángeles para escribir uno sobre las diferencias en el trato de las prostitutas de Estados Unidos y de Austria, y aprovechó el viaje para matar a tres de ellas llamadas Sherri Ann LongShannon Exley e Irene Rodríguez.

Obsesionado con el tema, fue un detective retirado que decidió investigar por su cuenta quien puso a la Policía sobre la pista de Unterweger. Había averiguado que dos de las tres asesinadas habían sido vistas con él. Resulta que la Policía austriaca también estaba haciendo sus pesquisas y siguiendo al 'bueno' de Jack, mientras él se encontraba en Estados Unidos. «Comenzaron a sospechar de él hace algunas semanas, cuando requirió al escritor para que justificara una coartada que le sirviera para rechazar la acusación de asesinato a una prostituta el 7 de marzo de 1991. Declaró que aquel día lo pasó con su novia, pero la Policía descubrió que el escritor participó en la tarde del crimen en un seminario que concluyó a las 21.30, por lo que le dio tiempo a cometer el asesinato», contaba ABC.

Más tarde, en el registro de su domicilio hallaron una bufanda roja que combinaba perfectamente con las fibras encontradas en una de las víctimas. Todo estaba claro, pero a principios de 1992, cuando regresó a Austria, un amigo informó a Unterweger de que estaba siendo buscado por varios asesinatos. Este, sin dudarlo, se fugó con su amante de 18 años a Canadá, pero cometió el error de entrar después clandestinamente a Estados Unidos. Allí fue detenido poco después de la noticia de este diario y extraditado a Austria, donde sería juzgado por sus 11 asesinatos conocidos: uno en la República Checa, tres en Estados Unidos y siete en Austria.

Suicidio

'Empieza en Viena el juicio contra el escritor asesino de prostitutas', podía leerse en ABC el 21 de abril de 1994. Unterweger fue declarado culpable, condenado a una nueva cadena perpetua y enviado de vuelta a prisión, pero rápidamente cumplió su promesa de no volver a vivir entre rejas. El 29 de junio de 1994, seis horas después de escuchar el veredicto y solo cuatro años después de haber sido liberado, se ahorcó con el cordón de sus pantalones. 'El poeta de la cárcel austríaco acabó colgándose tras ser condenado a perpetuidad', anunciaba el titular.

En la noticia podía leerse: «Casi al mismo tiempo que un guardián de la prisión encontraba el cuerpo sin vida, un diario vienés salía a la calle proclamando una gran duda: '¿Y si resulta que no fue él?'. La historia causa, cuando menos, escalofríos ya que el proceso y la condena de Unterweger están rodeados de incógnitas».