lunes, 7 de agosto de 2017

Hipotecas subprime: La crisis con la que empezó todo



El 8 de agosto se cumplen 10 años del colapso de los mercados por las hipotecas basura, el preámbulo de Lehman Brothers

Hace diez años que estalló la crisis de las hipotecas subprime o hipotecas basura conocidas así porque se concedieron a personas de escasa solvencia a altos tipos de interés. El colapso de los mercados fue tan drástico que obligó a la Reserva Federal (Fed) —y al Banco Central Europeo, (BCE)— a inyectar cientos de miles de millones y a bajar los tipos de interés. Los bancos centrales se adentraron en aguas nunca exploradas en la política monetaria y fiscal. Fueron medidas de choque que no atajaron las raíces del problema: los bancos estaban infectados con unos productos diseñados por matemáticos financieros que se basaban en créditos de escasa solvencia.

Eran hipotecas basura porque se concedieron a personas que tenían trabajos basura: malas condiciones sanitarias, carencia de seguro médico o violaciones de la legislación, como cobrar por debajo de los mínimos legales. Mientras el mercado de la vivienda crecía sin sentido, parecía un negocio rentable. Pero hace diez años estalló la crisis de liquidez y de confianza en la solvencia de las entidades y se  provocó la mayor depresión desde la II Guerra Mundial.

El común de los inversores se sumergía entonces en un curso acelerado en finanzas para familiarizarse con nuevos términos como las hipotecas subprime, CDOs sintéticos, conduits, los SIV o vehículos estructurados. El experimento de la Fed continúa porque la crisis sigue viva, aunque mitigada. Ha entrado en una nueva fase, la del desmontaje de todo el andamiaje que fue necesario para evitar el colapso de la economía.
Este décimo aniversario no lo celebra nadie en Wall Street pese a la que marcó la conciencia de los reguladores y de los inversores. El Dow Jones cerró aquel 8 de agosto de 2007 con la mayor caída en cuatro años por el temor a la crisis hipotecaria, ante la que las autoridades no actuaron con firmeza y terminó convirtiéndose en el peor monstruo imaginado. El Dow Jones cayó hasta los 13.270 puntos, aunque hoy ha superado el bache y está en 22.000 puntos, un récord histórico. Un buen ejemplo de la volatilidad de los mercados para unos y, para otros, el caso típico de que se ha llegado a un nivel irracional previo a otro derrumbe.
El derrumbe del mercado de crédito estuvo marcado por la desaparición del banco de inversión Bear Stearns, los fondos de BNP Paribas, los bancos hipotecarios de EE UU y los problemas de la mayor aseguradora del mundo, AIG, que acabó sucumbiendo más adelante.

La crisis financiera se produjo porque los grandes bancos tenían un sistema inadecuado de gestión de riesgos y unas políticas de compensación que incentivaron prácticas como el empaquetado de deuda insolvente que se vendía como un producto rentable. La reprimenda de los reguladores a las firmas de inversión y bancos se tradujo en más de 325.000 millones de dólares en multas. En paralelo, se han triplicado las exigencias de capital para que puedan asumir sus pérdidas.

A diferencia de Europa, donde todavía hay bancos con problemas, en EE UU han amasado ya más de un billón de dólares en beneficios desde la crisis. Solo el pasado ejercicio la ganancia neta ascendió a 171.300 millones, según el fondo de garantía de depósitos de EE UU. El tercer trimestre de 2016 fue el mejor de la historia, con 45.600 millones en beneficios. Y ahora los principales bancos son más grandes que antes de la crisis.

Pero siguen los fraudes, como las cuentas falsas de Wells Fargo. “Los grandes bancos engañan a sus clientes y a nadie se le ha exigido responsabilidades”, lamenta la senadora demócrata Elizabeth Warren.

Fue la peor calamidad financiera desde 1930. Durante los 19 meses que duró se perdieron 8,7 millones de empleos, más de la mitad de los adultos vio perder su trabajo, recortado su sueldo o forzado a trabajar a tiempo parcial. El consumo y el producto interior bruto se contrajeron por la escasez de crédito y el incremento del coste de los préstamos. El S&P 500 perdió la mitad de su valor.
Este movimiento sísmico fue de tal envergadura que hizo tambalear los resortes del sistema financiero global y lo de dejó expuesto ante eventos como la ruptura del euro, la crisis de la deuda soberana de Grecia o otras consencuencias políticas como eñ Brexit y el surgimiento de los populismos. Una década después, los tipos de interés permanecen históricamente bajos y los bancos centrales siguen comprando deuda para sostener la economía.

Janet Yellen recuerda como se cocinó la crisis. “Los bancos ponían dinero en cualquier cosa”, comentó hace unas semanas. La presidenta de la Fed estaba entonces al frente del banco regional de San Francisco. “Nadie se paraba a analizar que pasaría si se dejaba de pagar la deuda”, explicó. En realidad, lo que se hacía era empaquetarla para ofrecerla a inversores que buscaban altos retornos.
Todas las crisis financieras tienen características comunes. Los bancos invierten en activos de alto riesgo por su alta rentabilidad, que funcionan hasta que alguien dice que son tóxicos y pierden su valor y liquidez. El desencadenante llega cuando la gente pide recuperar el dinero en masa ante la pérdida de confianza y el efecto contagio se acelera. La de 2007 no fue diferente. Empezó con las hipotecas subprime, se extendió a otros productos y los bancos se quedaron sin capital para absorber las pérdidas.

El primer aviso de la recesión que venía lo dio el banco más grande de Europa, el HSBC, uno de los más agresivos en el mercado inmobiliario de EE UU. En febrero de 2007 anunció que las pérdidas en las carteras de deuda hipotecaria iban a ser mayores de lo esperado. Los desahucios se estaban disparando y la entidad no pudo anticipar cuántos propietarios serían incapaces de pagar sus créditos.
Los tipos de interés estaban entonces en el 5,25%. Las hipotecas subprime se ofrecieron a clientes que no cumplían los requisitos más estrictos. HSBC mezcló esa deuda con otra entre 2005 y 2006, en pleno auge inmobiliario. Un mes después de reconocer los problemas la firma New Century Financial, especializada en ese mercado, cayó en bancarrota.

Las cosas se pusieron feas cuando los primeros fondos estructurados con hipotecas subprime reventaron en Bear Stearns, en junio de ese mismo año. Los problemas se propagaron a grandes firmas financieras como Merrill Lynch, JPMorgan Chase, Citigroup y Goldman Sachs. Al poco era el banco francés BNP Paribas el que anunciaba el cese de las actividades en tres fondos especializados en deuda hipotecaria porque eran insolventes. Alguno de ellos habían vendido participaciones en España.

Ben Bernanke, presidente en aquella época de la Reserva Federal, llegó tarde. Al principio entendió que el creciente número de impagos de hipotecas no representaba un riesgo para la economía. “Se dio por hecho de que el sistema se ajustaría solo”, admitió después. Pero luego temió que se desencadenara una segunda Gran Depresión y recurrió a todo lo que estaba en su poder para estabilizar la economía.

La respuesta a la crisis financiera se hizo de dos maneras. Se intervino primero para que socorrer a las instituciones sistémicas, incluidas firmas que no supervisadas por la Fed como AIG y Bear Stearns. Después, se establecieron mecanismos para facilitar la liquidez que necesitaban los operadores financieros para sostener sus actividades y que así el dinero llegara a la economía.
En dos días la Fed inyectó 87.500 millones de dólares y el BCE 156.000 millones más. A la semana se recortó en medio punto el tipo de interés y por primera se reconocía que el riesgo era real. Ese pesimismo repentino llevó al banco central recortar el precio del dinero medio punto porcentual más, hasta el 4,75% el 18 de septiembre.

Las medidas no frenaron el colapso. El lunes 17 de septiembre de 2007, miles de clientes de Northern Rock, un banco inglés especializado en hipotecas, hacían cola para sacar su dinero. El banco finalmente no pudo afrontar las retiradas, y el Gobierno decidió nacionalizarlo en febrero de 2008. Bear Stearns acabó absorbida por JPMorgan en marzo de 2008 para evitar su quiebra, como antesala al desastre del 15 de septiembre de 2008, la caída de Lehman Brothers y la compra de Merrill Lynch por parte de Bank of America.

¿Puede repetirse?
Las medidas no frenaron el colapso. El lunes 17 de septiembre de 2007, miles de clientes de Northern Rock, un banco inglés especializado en hipotecas, hacían cola para sacar su dinero. El banco finalmente no pudo afrontar las retiradas, y el Gobierno decidió nacionalizarlo en febrero de 2008. Bear Stearns acabó absorbida por JPMorgan en marzo de 2008 para evitar su quiebra, como antesala al desastre del 15 de septiembre de 2008, la caída de Lehman Brothers y la compra de Merrill Lynch por parte de Bank of America.

¿Puede repetirse esta crisis? Yellen admite que no se puede descartar pero asegura que no será como la de 2008 porque el sistema es mucho más seguro, gracias a los colchones de capitalización que se exigen a los bancos. Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional matiza: “Por dónde vendrá, en qué forma y su alcance es algo que está por ver porque llegan por donde menos te lo esperas”. La normalización de la política monetaria en EE UU está en marcha: en diciembre de 2015 los tipos de interés empezaron a subir y están entre el 1% y el 1,25%. Pero la Fed tiene que desprenderse de 4,5 billones de dólares que adquirió en bonos del Tesoro y títulos hipotecarios. La economía de EE UU, pese a estar en pleno empleo, crece por debajo del potencial previo a la crisis, los salarios no aumentan como antes de la recesión y la desigualdad ha crecido. Son las heridas abiertas de la crisis con la que empezó todo.





miércoles, 26 de julio de 2017

El discreto milagro de la izquierda uruguaya: 15 años de crecimiento ininterrumpido

Mientras los gigantes vecinos Brasil y Argentina caían, este pequeño país se desmarcó con una tercera vía tranquila.

Incluso al ministro de Economía uruguayo, el veterano Danilo Astori, de 77 años, le cuesta creerlo. Su país, una pequeña isla de paz política, social y económica en medio de dos gigantes convulsos como Brasil y Argentina, protagoniza lo que llaman el "desacople". Mientras estos dos colosos sufren –en 2016 ambas economías cayeron- y otras experiencias como la venezolana se hunden, Uruguay, dirigido desde 2005 por la izquierda tranquila del Frente Amplio, está a punto de completar 15 años de crecimiento ininterrumpido, un récord histórico para esta pequeña nación de 3,3 millones de habitantes. El país no tiene petróleo ni cobre, pero ha sabido explotar otros recursos: soja, vacas, turismo y un intangible: una gran estabilidad política sin grandes escándalos de corrupción.
Uruguay no siempre fue un remanso de paz. Vivía pendiente de Brasil y Argentina. En Montevideo se decía que cuando ellos tosían, Uruguay se resfriaba. La última vez fue entre 1999 y 2002. La crisis del corralito argentino terminó de hundir al país: fuga de capitales, 40% de población bajo la pobreza, colapso del sistema financiero, bancos rescatados. Costó mucho salir, pero se aprendió la lección: nunca más tanta dependencia. "Cuando nosotros asumimos el Gobierno en 2005, Uruguay era el segundo país deudor más importante del mundo en términos relativos. Uno de nuestros primeros problemas fue renegociar una deuda con el FMI que no podíamos pagar. Y ese momento teníamos una exposición muy alta al dinero argentino", explica Astori en su discreto y clásico despacho en el centro de Montevideo.
Incluso los más críticos con el Gobierno del Frente Amplio, que después de 12 años en el poder sufre un desgaste importante, admiten que ha sido muy serio con la gestión económica, dirigida por Astori en dos periodos: 2005-2010 y desde 2015 hasta ahora. Con José Mujica (2010-2015) fue vicepresidente, y siempre está entre los posibles presidenciables para 2020.
Uruguay vivió como protagonista la década dorada de la izquierda latinoamericana, tuvo un presidente como Mujica que había sido guerrillero, pero nunca abandonó una cierta ortodoxia económica. Tanto es así que dentro del Frente Amplio algunos grupos sostienen que en realidad la actual política económica no es de izquierdas.
"El tono de izquierdas lo dieron las transformaciones estructurales que pusimos en marcha", se justifica Astori, "pero con una conciencia fundamental: el orden macroeconómico es imprescindible. Sin él no hay ninguna transformación. Yo no conozco ninguna experiencia en el mundo que haya transformado su sociedad en medio del desorden. Tiene que existir consistencia entre la política monetaria, cambiaria, fiscal y de ingresos", añade Astori. "Desde antes de asumir [en 2005] nos estábamos reuniendo con el FMI para negociar nuevas condiciones pero advertimos que no renunciaríamos a un plan de emergencia para combatir la pobreza", recuerda. "Ahora estamos en 9% de pobreza y la indigencia no es ni medible estadísticamente".
Carlos Alberto Lecueder, uno de los empresarios más influyentes de Uruguay, administrador de varios centros comerciales y del World Trade Center de Montevideo, reconoce que la izquierda "ha tenido políticas económicas serias" pero destaca ante todo que la progresión del país se debe "a que tiene un Estado de derecho serio y una democracia que funciona bien". El país supo aprovechar el boom de las materias primas y el tirón chino para diversificar y no depender tanto de sus imprevisibles vecinos.
"Uruguay mantuvo una política fiscal ordenada. Incluso el Gobierno de Mujica respetó la macroeconomía. Pero no se han hecho reformas a largo plazo y tenemos un problema muy serio con la calidad del capital humano: educación y formación. No estamos tan bien, el ciclo 2004-2014 tuvo condiciones muy especiales", sentencia Ignacio Munyo, un economista liberal, profesor en la Universidad de Montevideo y crítico con el Gobierno del Frente Amplio.
Uruguay funciona, como demuestra la llegada continua de inversiones o el establecimiento de todo tipo de marcas internacionales en los shoopings que administra Lecueder y que florecen por todo Montevideo. Pero el milagro uruguayo es discreto: no hay una sola tienda de Chanel o de Armani en todo el territorio nacional. Prosperidad sí, lujos no. De hecho el crecimiento sorprende porque no para, pero no es espectacular: 1,5% en 2016 y se espera 1,6% o un poco más en 2017.
El año ha arrancado muy bien -4,3% de crecimiento en el primer trimestre-, con una temporada turística récord, en parte gracias a la desbocada inflación argentina: el país vecino se ha puesto tan caro que veranear en el paraíso de Punta del Este, antes reservado a los muy ricos, se convirtió en una excelente opción para los porteños. Sin embargo, los sondeos vienen mostrando el descontento creciente de la población y el actual gobierno, presidido por Tabaré Vázquez, tiene tasas de aprobación históricamente bajas (entorno al 30%) con algunos escándalos no de corrupción, pero sí de mala gestión.
Hay cierta perplejidad en la actual administración ante el descontento de la opinión pública, pero lo cierto es que el Frente Amplio ha dejado pendientes grandes temas como la modernización de los servicios públicos, la mejora de la educación o la construcción de infraestructuras. Además, este año el gobierno subió los impuestos y decretó políticas de austeridad que golpean el modesto poder adquisitivo de la población. En un país que rinde culto a la clase media -tiene las menores diferencias sociales de Latinoamérica- el ritmo parece estancado y los observadores internacionales ya bromean con que Uruguay tiene solo dos velocidades: "lenta y detenida".
Lo que sí rechazan desde el Gobierno y los analistas es una máxima muy extendida sobre Uruguay: el hecho de que sobrevive gracias al dinero que ocultan allí los ricos de otros países, esa idea de "la Suiza de América". "Uruguay ha adoptado las prácticas más modernas, derivadas de la OCDE, en materia de transparencia fiscal e intercambio de información. No nos llega inversión financiera pura, llega inversión extranjera directa, productiva. Uruguay no es una mera plaza financiera donde llegan capitales golondrina, extraen una rentabilidad y se van. Combatimos eso", insiste Astori, mientras recuerda que se está culminando una inversión de 5.000 millones de dólares de una empresa finlandesa para instalar una nueva planta papelera en este país. El campo uruguayo también estalla y produce alimentos para 60 millones de personas.
El milagro uruguayo esta vez va por otro lado, siempre diferente al de sus vecinos y de los que fueran sus aliados políticos de la izquierda latinoamericana, como Venezuela. Mientras legaliza la venta de marihuana en farmacias sin grandes polémicas, el país de Mujica también muestra una tercera vía política y económica.


 

martes, 25 de julio de 2017

La calidad del esperma de los occidentales ha bajado a la mitad en 40 años

La densidad y el volumen total de espermatozoides se ha reducido en más de un 50%.

El semen de los occidentales es peor ahora que hace 40 años, mucho peor. En dos de las variables que determinan su calidad, concentración de espermatozoides por mililitro y cantidad total de espermatozoides, las cifras se han reducido a menos de la mitad. De seguir sin determinar y atajar la causa, en unas pocas décadas puede haber una epidemia de infertilidad masculina.

Tras revisar unos 7.500 artículos científicos, un grupo de investigadores identificó 185 estudios con datos sobre la calidad del esperma. Los trabajos incluían información de más de 42.000 hombres de 50 países de los cinco continentes recogida desde 1973. Los trabajos seleccionados ofrecían cifras sobre la concentración de espermatozoides por mililitro, su densidad, y también el número total por eyaculación, la cantidad.

Los resultados de esta revisión, publicados en la revista Human Reproduction Update, muestran que la concentración espermática ha pasado de una media de 99 millones de espermatozoides por mililitro en 1973 a 47,1 mill/ml en 2011, un declive del 52,4%. Este descenso se ha producido entre los occidentales: europeos, australianos, neozelandeses y americanos del norte. El declive no parece estar sucediendo entre africanos, asiáticos o americanos del sur, aunque la muestra de estudios de estas poblaciones es sensiblemente menor.

"Los hombres pueden ser considerados subfértiles con concentraciones espermáticas inferiores a los 40 mill/ml e infértiles por debajo de los 15 mill/ml", recuerda el doctor Hagai Levine, principal autor del estudio y responsable del área de salud ambiental de la Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria Hadassa Braun de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Pero en la determinacion de la fertilidad masculina intervienen otros factores, como la motilidad, la morfología o la cantidad total de espermatozoides.

El descenso es aún más marcado en esta otra variable, la cantidad total por eyaculación. Aquí, los 337,3 millones de espermatozoides por eyaculación de 1973 se han reducido hasta 137,5 millones cuatro décadas más tarde, es decir, un 59%. De nuevo, el declive sólo se produce entre los occidentales. Además, podría estar acelerándose: mientras en el periodo total analizado (desde 1973) la reducción de densidad fue 1.38 mill/ml por año, los estudios con datos desde 1995 muestran un bajada de 2,06 mill/ml anual. De seguir esta tendencia a la baja, en unas pocas décadas la mayoría de los hombres podrían ser subfértiles o acercarse al umbral de la fertilidad.

"Hacer predicciones es complicado, y más sobre el futuro", comenta Levine. "Debemos centrarnos en los evidentes peligros del presente y afrontar el problema ahora, ya que claramente hay algo que va mal en términos de salud y fertilidad en una gran proporción de hombres de los países occidentales. Nuestras acciones determinarán si y cuándo el declive de la fertilidad humana acaba amenazando la existencia de nuestra especie", añade.
Aunque el estudio no entra en las causas del declive, las diferencias geográfica dan una pista. "El hecho de que este descenso se evidencie en los países occidentales sugiere fuertemente que los químicos comercializados tienen un papel causal en esta tendencia", dice la profesora de Medicina Ambiental y Salud Pública de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, en Nueva York y coautora del estudio, Shanna H Swan. Investigaciones anteriores han relacionado el deterioro de la calidad del esperma con diversos factores medioambientales o de estilo de vida, incluyendo la exposición prenatal a químicos, y la exposición de los adultos a plaguicidas, la contaminación, el tabaquismo, el estrés  o la obesidad.

El director del Instituto de Investigacion Biosanitaria y catedrático de la Universidad de Granada, Nicolás Olea, es uno de los que más ha investigado sobre la calidad del esperma. Sobre el estudio actual, sostiene: "Lejos de llamar a la discusión eterna de 'son necesarios más estudios' que, francamente, no lo son, lo que los autores animan es a identificar los factores de riesgo, las exposiciones a disruptores endocrinos entre ellos, y actuar preventivamente, conscientes de que el bien que se preserva es crítico para la supervivencia".

Según Olea, hemos asistido durante décadas a "una pasividad irritante en la toma de decisiones preventivas, suponiendo siempre que los problemas inherentes a  los hábitos, modos y  exposiciones de nuestra vida moderna iban a ser solucionados con mas técnica". Y plantea una paradoja: en vez de disminuir la exposición a contaminantes ambientales como posible causa de la mala calidad del esperma, "acudimos a una clínica de fertilización".

lunes, 24 de julio de 2017

Las startups latinas buscan conquistar Silicon Valley

Silicon Valley es uno de los polos tecnológicos más importantes del mundo en cuanto a desarrollo de startups (empresas tecnológicas). Hoy, gracias al esfuerzo, al compromiso y a la inventiva de muchos emprendedores, la comunidad latina está logrando tener allí un espacio para poder crecer competitivamente y hacer posibles proyectos redituables.

Pero falta mucho por hacer. A pesar de que la población latina en Estados Unidos ha crecido significativamente en los últimos años, los informes de contratación de las empresas más importantes como Apple y Yahoo han demostrado que tanto los afroamericanos como los latinos representan menos del cinco por ciento de los empleados de esas compañías. Además, solamente el uno por ciento de las nuevas empresas en crecimiento tienen un co-fundador de origen latinoamericano.

Por esa razón, profesionales latinos que viven, estudian y trabajan en Estados Unidos están buscando cambiar esa realidad y generar espacios, inversiones y posibilidades para aquellos compatriotas que desarrollaron startups originales.

Un ejemplo es Manos Accelerator, organización que nació en 2013. Su nombre fue pensado para difundir un mensaje que resulta fundamental para comprender sus objetivos: los latinos en Silicon Valley pueden hacer algo más que solamente los trabajos de tipo manual y están sumamente preparados para ello.

Eduardo Ávila, de madre costarricense y padre mexicano de clase trabajadora, es el fundador de Manos junto a la ingeniera química Sylvia Flores y el técnico en computación (y padre de la famosa cantante Jennifer Lopez) David Lopez. Ávila fue el primero de su familia en asistir a la Universidad y logró desarrollarse en Silicon Valley como ejecutivo de recursos humanos en empresas de alta tecnología como Western Digital y Phillips Semiconductors. En 2011  pudo lanzar su propia empresa y, a medida que su crecimiento le daba cada vez más frutos, no podía dejar de sorprenderse al notar que era el único empresario latino presente en los eventos de networking.

"Mucha gente pensó que estaba loco. Con todos los latinos que tenemos en los EE.UU, no pueden decirme que no hay empresarios haciendo cosas creativas e innovadoras", comentó.
Por ese motivo, decidió crear una institución para darle  motivación, recursos, inversiones y  apoyo a aquellos talentos que no estaban siendo aprovechados. Gracias a los alentadores resultados, Manos Accelerator pudo asociarse con Google para que este gigante le proporcione herramientas, mentores y fondos.

El otoño pasado, Manos seleccionó a siete startups para que desarrollen en sus oficinas de San José planes de negocios y estrategias de marketing. Entre los seleccionados se encuentra el mexicano Alex Murillo, que está trabajando con una aplicación móvil que permite grabar canciones y producir mezclas originales con música de todas partes del mundo; y Alejandro Quintero, un empresario que creó  una plataforma social para que la gente le haga preguntas y peticiones a los funcionarios del gobiernos y otros líderes sociales.

Por otro lado, crearon una red de inversionistas -o "angel investors"- interesados en participar con una suma de 50 mil a 100 mil dólares en la generación de nuevas empresas y los pusieron en contacto con los emprendedores elegidos. Los "ángeles" participaron de un entrenamiento de tres días para aprender los requerimientos y fundamentos de las inversiones en empresas que se encuentran en su fase inicial, ya que muchos de ellos no contaban con la experiencia ni los conocimientos necesarios.

Luego, escucharon las propuestas de los siete emprendedores y  eligieron aquellas que creyeron más convenientes para poner en marcha. Una elegida fue Survmetrics, una startup con sede en Silicon Valley que creó un tipo de encuestas especialmente diseñada para los usuarios de teléfonos inteligentes para que los empresarios se contacten y conozcan a sus clientes.


Pero esto no se terminará aquí, dado los buenos resultados obtenidos, nuevos inversionistas se suman al proyecto y las oportunidades para los empresarios latinos que buscan desarrollar sus ideas en Estados Unidos tienen en el futuro cercano la posibilidad de multiplicarse.

jueves, 20 de julio de 2017


Una startup quiere reemplazar las oficinas por hologramas 3D

Meta, una empresa de San Francisco, quiere utilizar realidad aumentada para revolucionar los ambientes de trabajo.
Una mañana reciente, Stephanie Rosenburg llegó al trabajo y se encontró con que su monitor de PC había desaparecido. Miró a su alrededor y vio que los miembros de su equipo llevaban cascos con viseras transparentes y sujetaban objetos invisibles en sus manos. Rosenburg acababa de regresar de vacaciones, así que le tomó unos segundos procesar lo que estaba sucediendo antes de que se enterara: "Oh", pensó, “ahora es mi turno”.
Rosenburg maneja la comercialización de Meta, una startup de San Francisco que hace cascos de realidad aumentada (RA), los cuales superponen imágenes holográficas en el mundo real. Los usuarios pueden manipular modelos tridimensionales con sus manos o navegar por páginas web, enviar correos electrónicos y escribir códigos desde pantallas virtuales flotantes. Su jefe, el fundador de Meta y máximo responsable de la empresa, Meron Gribetz, está decidido a poner fin a lo que él llama la "tiranía de la oficina moderna" mediante la sustitución de monitores, teclados e incluso cubículos por la realidad aumentada. Para lograrlo, el ejecutivo está usando a sus propios empleados --incluida Rosenburg-- como sujetos de prueba a fin de que lo ayuden a averiguar qué funciona y qué no.
Cuando Gribetz reveló el plan el año pasado en la Conferencia TED en Vancouver, no se hacía ilusiones sobre el desafío. "Estaba extremadamente nervioso por esto", recuerda. "Estaba yendo contra 50 años de herramientas informáticas".
Cuchillo calentado al horno
Gribetz, de 31 años, fundó Meta en 2012 después de estudiar neurociencia e informática en la Universidad de Columbia. Hizo el primer prototipo de la empresa con un cuchillo calentado al horno y una pistola de pegamento caliente. El año pasado, el ejecutivo recaudó US$50 millones de inversores como Lenovo Group Ltd. y Tencent Holdings Ltd. Hoy, sus dispositivos son utilizados por desarrolladores y compañías, desde arquitectos hasta diseñadores y fabricantes de automóviles. Para fin de año, Meta espera que más de 10.000 personas usen el casco de US$949.
El objetivo de Meta es hacer de su tecnología de realidad aumentada una extensión sin fisuras del mundo real, la cual permitirá a las personas interactuar con hologramas de la misma manera que interactúan con objetos reales. En lugar de hacer clic, arrastrar y pulsar botones, la tecnología permite a los usuarios controlar contenido 3-D con las manos. Gribetz cree que el hardware de RA se convertirá rápidamente en un producto básico, por lo que está enfocado en perfeccionar el software, inspirándose en la experiencia intuitiva de usuario de Apple.
Según su visión, los trabajadores de oficina se reunirían alrededor de hologramas para colaborar en prácticamente cualquier tipo de tarea. Eso significa que no habrá computadoras, cubículos, escritorios regulares o sillas. La propia oficina de Gribetz ofrece una visión de cómo podría verse un futuro lugar de trabajo. Tiene como escritorio una delgada chapa de madera de su altura, lo suficientemente ancha como para que el casco se apoye en ella. Planea rediseñar el resto de la oficina de Meta de una manera similar.
Alto, con una postura impecable, Gribetz solemnemente describe su visión como una "computación cognitivamente saludable", que ayuda a los usuarios a cerrar "el intervalo entre la imaginación y la creación". Cree que la RA eventualmente colocará una meta-capa (¿qué?) de información alrededor de todo en el mundo real. Toque una porción de comida e inmediatamente vea su contenido nutricional, sostenga una flor y vea su ADN, estreche la mano de alguien en una conferencia y vea una especie de página virtual de LinkedIn. 
Algunos pueden encontrar esto espeluznante, pero Gribetz cree que la RA consiste, en realidad, en acercar a la gente al mundo real.

lunes, 17 de julio de 2017

¿Tienen las personas zurdas más talento que las demás?

La creencia de que existe una relación entre el talento y la lateralidad izquierda tiene una larga historia. Leonardo da Vinci era zurdo, al igual que Mark Twain, Mozart, Marie Curie, Nicola Tesla y Aristóteles. Hoy en día las cosas siguen igual. El expresidente de Estados Unidos Barack Obama es zurdo, y también el líder empresarial Bill Gates y el futbolista Leo Messi.
Pero, ¿en verdad las personas zurdas tienen más probabilidades de ser geniales? Vamos a echar un vistazo a las pruebas más recientes, incluido nuestro nuevo estudio sobre la lateralidad y la aptitud para las matemáticas.
Se calcula que entre un 10 y un 13,5% de la población no es diestra. Mientras que un grupo reducido de estas personas se encuentran igual de cómodas sirviéndose de ambas manos, la gran mayoría son zurdas.
La preferencia por una u otra mano es una manifestación de la función del cerebro, y en consecuencia, está relacionada con la cognición. En general, los zurdos presentan un mayor desarrollo del hemisferio cerebral derecho, que está especializado en procesos tales como el razonamiento espacial y la capacidad para rotar representaciones mentales de objetos.
Además, el cuerpo calloso –el haz de células nerviosas que conecta los dos hemisferios cerebrales– suele ser mayor en las personas zurdas. Esto indica que algunas de ellas tienen una conectividad mejor entre ambas mitades del cerebro, y por lo tanto, que su procesamiento de información es superior. Sin embargo, el por qué no está claro. Una teoría sostiene que vivir en un mundo pensado para diestros podría estar obligando a los zurdos a servirse de ambas manos, potenciando así la conectividad. Esto abre la posibilidad de que todo el mundo pueda lograr una conectividad mayor ejercitándose en el uso de ambas manos.
Estas peculiaridades pueden ser la causa de que, según parece, los zurdos tengan más facilidad para determinadas artes y profesiones. Por ejemplo, están más representados entre los músicos, los artistas, los arquitectos y los jugadores de ajedrez. No hace falta decir que, en todas estas actividades, es fundamental procesar eficazmente la información y tener unas capacidades espaciales superiores a lo normal.